Abastecimiento de agua para el ganado extensivo
«No existen en Andalucía concesiones específicas de agua para abrevar el ganado, circunstancia que se está convirtiendo en el mayor reto de muchos ganaderos»
La falta de lluvias es un gravísimo problema para Andalucía. Las previsiones para las próximas semanas hacen pensar que podemos estar ante uno de los episodios más duros de sequía que va a exigir importantes ejercicios de responsabilidad por parte de todos y que está afectando ya a sectores económicos clave en nuestro territorio.
Por el peso específico en su demanda de recursos hídricos, miramos primero al campo. Efectivamente, el riego agrícola es el mayor demandante de agua en Andalucía llegando a alcanzar el 83% del empleo de agua. Es por tanto el sector más afectado cuando llegan estas situaciones críticas.
Hace unos días, la Comisión de Desembalse de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la cuenca más importante que tenemos, anunciaba nuevas restricciones al riego lo que pone en jaque la siembra de numerosos cultivos y en riesgo la viabilidad de los cultivos leñosos.
Cuando se piensa en el campo y el agua, solemos referirnos al riego, pero menos se habla de la ganadería extensiva, para la que, evidentemente, el agua es imprescindible, de hecho, una situación de sequía como la actual, hace más penosa la actividad ganadera.

Primero porque los animales necesitan beber y también porque la falta de pastos empeora la situación de la cabaña ganadera y la viabilidad de las explotaciones al tener que suplementar la alimentación con piensos, cuyos precios no paran de subir.
Concesiones de agua
Más desconocido aún es que la ganadería extensiva no es concesionaria de agua, esto es, no existen en Andalucía concesiones específicas de agua para abrevar el ganado, circunstancia que se está convirtiendo en el mayor reto de muchos de nuestros ganaderos, situados en lugares de nuestra geografía donde, paradójicamente se genera y almacena el agua de mejor calidad.
Esta circunstancia es el origen de esas desigualdades territoriales que tanto perjuicio nos causan pues se traduce en el despoblamiento rural y el proceso de desertización que está sufriendo Andalucía. En numerosas comarcas andaluzas, es la ganadería extensiva el sector clave para la fijación de población al territorio y conseguir un medio rural vivo, próspero, saludable, que es el que garantiza la calidad y cantidad de agua después en las vegas y en el medio urbano.
Hay que poner en marcha medidas que palíen la situación de un sector que está siendo discriminado e injustamente tratado en la Política Agraria Común. Parece que se nos olvida que gran parte del monte no puede ser gestionado sin ganado, que es el mejor aliado en la lucha contra los incendios forestales.
Que es necesario dotarlo de infraestructuras básicas de abastecimiento de agua como pantanetas, aljibes, cisternas, para que no siga ocurriendo lo que ya se ha vivido en comarcas como el Andévalo de Huelva, la Sierra Norte de Sevilla, Los Pedroches en Córdoba, algunas zonas de Almería donde las explotaciones ganaderas han tenido que valerse de camiones cisterna para lograr la supervivencia de la cabaña.
En un momento de superávit presupuestario en Andalucía, es el momento de atender a sectores necesitados e imprescindibles para todos como es el de la ganadería extensiva.