Apuntes sobre la campaña algodonera actual
Producción y mercado

Apuntes sobre la campaña algodonera actual

«La campaña ha venido marcada por menor producción por el agua, pero las plagas nos han dejado respirar y la calidad de la fibra no se ha resentido»

27/09/2021 a las 12:00

Días pasados comenzó la campaña de recolección como fase final del cultivo, que se ha venido desarrollando con el denominador común de la carencia de agua y que, en general, ha contado con uno o dos riegos menos de lo normal, déficit que ha tenido consecuencias sobre todo en los rendimientos medios obtenidos.

Vaya esto compensado con la ausencia de plagas, sobre todo gusano y earia, que tienen su efecto negativo en la producción y calidad de la fibra al picar la capsula y dañar la vaina. Por tanto, menos producción por el agua, pero las plagas en esta ocasión nos han dejado respirar y la calidad de la fibra no se ha resentido, estando a un nivel estándar o normal.

Una vez más se ha contado con el defoliante Tidiazurón, que está permitiendo realizar la recolección en buenas condiciones y con el que el sector sigue dando los pasos necesarios para conseguir de nuevo su registro.

La superficie anual de siembra disponible para cultivos herbáceos de regadíos continúa descendiendo por la ocupación de los cultivos permanentes, olivar superintensivo, almendro y cítrico, entre otros. Es un proceso lento pero constante de momento, frente al cual poco puede hacerse salvo mensajes o consejos para hacer ver la conveniencia del necesario equilibrio entre los cultivos anuales y permanentes, por razones varias.

Recogida del algodón / J. M. Brazo Mena

Nuevo estudio

En este sentido, la Secretaría General de la Consejería de Agricultura ha iniciado un estudio que tratará de calcular la superficie disponible para herbáceos de riego, comparando las disponibles en el año 2000 y en el 2020, y como conclusión las causas de esa reducción más que probable.

A la vista de los resultados se evaluará la conveniencia o no de suprimir la condición restrictiva existente para poder sembrar algodón sólo en parcelas que lo hayan hecho al menos una vez durante las campañas 2000, 2001 y 2002.

Y unido a esto, la igual conveniencia de elevar al menos al doble los rendimientos mínimos establecidos para poder percibir la ayuda específica, de 500 kilos/hectárea en secano y 1.000 kilos/hectárea en regadío, teniendo en cuenta que en una campaña con los problemas de la presente por la sequía, estos rondarán los 2.500 kilos/hectárea. Elevación que produciría un incremento del nivel de profesionalización del sector por desplazamiento de los agricultores no profesionales que buscan más la ayuda que un cultivo bien hecho.

algodón
Cultivo de algodón / Asaja Sevilla

Mercados de futuros

Por otra parte, los mercados se han venido comportando a lo largo del ciclo de manera favorable. Desde el momento de la siembra, el agricultor fue fijando precios a futuro suficientemente interesantes y evitando los vaivenes bursátiles derivados de la volatilidad, centrando éstos en niveles óptimos para toda o para parte de su cosecha. Por tanto, ha asegurado a un buen nivel en general, un 60%- 65% de la misma, demostrando así su madurez y bien hacer.

La evolución positiva continua de las cotizaciones de todas las materias primas, por una parte, y la ausencia de plagas, por otra, van a hacer que el 30%- 35% del resto de la cosecha perciba una remuneración asimismo interesante. En este sentido, esta manera de proceder ha sido la más inteligente y la que recomendaría cualquier asesor financiero o experto bursátil.

Escrito por

Dimas Rizzo

Presidente de la Interprofesional del algodón

Ámbitos