Las imprescindibles lluvias de marzo
Situación del campo

Las imprescindibles lluvias de marzo

«Llevamos varios años sin abundantes lluvias que nos den tranquilidad en los pantanos para tener unas concesiones de agua coherentes»

10/03/2020 Actualizado a las 11:41

Ya superado el ecuador del año agrícola y sin parar de mirar al cielo. Este es el sino que nos toca vivir a los agricultores y ganaderos año tras año. Y más si cabe, tras la manera en la que está afectando el cambio climático a nuestro clima mediterráneo.

Desde primeros de septiembre han caído tres «porrazos» de agua, y digo porrazos porque ha sido así literalmente, finales de noviembre, diciembre y enero. En total, nos llevan a una suma de alrededor de 300 litros. Teniendo en cuenta que la pluviometría media de la provincia de Sevilla está cerca de los 600 litros por metro cuadrado, estamos en un año medio en lluvias.

Si tuviera que resaltar algo en este otoño e invierno que estamos terminando es que no ha hecho frío ninguno, ni siquiera en febrero. Aunque tampoco ha habido temperaturas por encima de los 25 grados, ni vientos de levante, lo cual es de agradecer y mucho. En este contexto, nos encontramos con una agricultura de secano y una dehesa ya «florecidas» y en un buen estado general, pero pidiendo agua de manera clamorosa.

Situación de los cultivos

En lo referente a los secanos, los cereales de invierno en general están bien, pero han de rematarse. Y, para ello hace falta agua a sus raíces fasciculadas, que al ser muy superficiales no llegan al poco jugo que hay más abajo.

De hecho, independientemente de cuando se sembraron, están todos llegando a esas fases críticas en las que el estrés hídrico puede dar al traste con unos rendimientos y calidades medias o altas, lo que llevaría a ni siquiera recuperar el dinero ya invertido a estas alturas. Para hablar de girasol es todavía pronto, solo que se está terminando de sembrar y que el campo tiene algo de jugo que sabrán aprovechar sus raíces pivotantes más profundas.

En lo referente a los regadíos, llevamos varios años sin abundantes lluvias que nos den tranquilidad en los pantanos para tener unas concesiones de agua coherentes con este tipo de agricultura. Por lo tanto, las lluvias de primavera serán imprescindibles para el devenir de cultivos de regadío como el maíz.

Ganadería extensiva

En la dehesa, la ganadería extensiva siempre agradece el agua, y aunque en las zonas más bajas y tempranas queda algo de hierba, en general hay una gran preocupación. Con la «guasa» que hay en Sevilla, se dice que el agua está esperando a la Semana Santa, pero este año cae de lleno en abril y se antoja que llegaría tarde para el campo, más si cabe cuando las previsiones de la segunda semana de marzo son temperaturas cercanas a los 30 grados centígrados y sin visos de lluvias antes del día 20. No obstante, hay muchos agricultores y ganaderos que llevan unos días diciendo que, si no llueve en una o dos semanas, «el campo se nos va».

Como persona optimista, no creo que sea tan crítica la cosa, el campo siempre nos demuestra que es valiente y puede aguantar algo más. Lo que siempre he dicho y más si cabe en un año como este, es que las lluvias de marzo son imprescindibles.

Ámbitos