Agricultura en peligro de extinción
«La manifestación del día 19 fue un primer paso. Ahora hay que seguir empujando y rompiendo muros y barreras»
El pasado 19 de Noviembre vivimos en las zonas de producción hortofrutícola de toda Andalucía una de las movilizaciones más multitudinarias de los últimos años. Ése era uno de los objetivos que teníamos cuando a finales de octubre empezamos a dar los primeros pasos, teníamos la necesidad de dar un golpe en la mesa y que se visualizara eso que llevamos años denunciando y que ha estado cayendo en saco roto.
La participación fue masiva, y eso es lo más importante de todo. Y lo segundo fue la unidad expresada por las Organizaciones que representamos al sector tanto por la rama de la producción, donde estamos Asaja, COAG y UPA, y por otro lado donde se incorporaron otra de las patas del sector, su comercialización, Coexphal y Ecohal, representando a cooperativas y alhóndigas.
Las cinco organizaciones nos pusimos de acuerdo para darle visibilidad al problema que desde Asaja hemos venido denunciando año tras año y constatado con nuestros balances de campaña que han coincidido en su análisis con otros efectuados por otras entidades y organizaciones, en este sentido señalar que lo importante, es que se conozca y reconozca la caída continuada de la rentabilidad del «Modelo Almería», este modelo de explotaciones familiares que permitía a una familia poder vivir dignamente con algo menos de dos hectáreas de invernadero.
Un problema estructural
Otro de los motivos que nos empujaron a organizar este paro, fue el de hacer visible de cara a las administraciones públicas y a la sociedad en general de que el problema de nuestra agricultura no es un problema puntual de precios, sino un problema estructural que está agotando la capacidad de endeudamiento de muchos agricultores y de no actuar ya, nos quedaremos sin margen de maniobra para salvar este modelo que tanto nos ha costado conseguir.
Por todo esto, el día 19 de noviembre de 2019, fue la fecha elegida para convocar este paro e intentar involucrar al extenso sector hortícola de Almería y toda la industria auxiliar que lo mueve. Desde el primer momento queríamos la implicación de todos y cada uno de los miembros de este sector, que se viera que existen motivos para caminar juntos aparcando diferencias, individualismos y personalismos y se decidió de manera unánime por los cinco convocantes que no hubiera ni banderas, ni carteles, sólo un mismo lema: «Nuestra Agricultura En Peligro de Extinción» porque ése día la protagonista era nuestra agricultura.
Se quería una manifestación que incluyera a todo el mundo, se mandaron cartas a todas las empresas que de alguna manera estaban relacionadas con la agricultura para que se unieran a este paro, dos semanas y media de preparativos, reuniones, ruedas de prensa, difusión por redes sociales, dos asambleas informativas (una en el Poniente y otra en el Levante), coches con megafonía, octavillas y carteles.
El esperado día
Llegó el día 19 de noviembre con unas expectativas muy altas debido al alto grado de posicionamientos a favor de la concentración por parte de todo el sector hortícola, industria auxiliar y muchas otras entidades como sindicatos de trabajadores, la Confederación de empresarios, comunidades de regantes, la Mesa del Agua, además de se convocaran otras dos movilizaciones paralelas con el mismo objetivo reivindicativo en las provincias de Granada y Málaga.
Fueron muchísimos los agricultores, trabajadores de fincas, personal técnico y almerienses que, aunque no fueran agricultores, instituciones locales y provinciales quisieron estar presentes en la manifestación.
Como ya he comentado antes el objetivo era estar unidos y mostrar que cuando es necesario sabemos estar juntos y defender lo mismo, para ello se había elaborado un manifiesto para el que se eligió a un periodista muy conocido en el mundo agrario de la provincia y al que debemos agradecer su disposición siempre que se ha llamado a su puerta, David Baños.
Y ahí es donde se vivió la única parte negativa de esta histórica jornada, cuando en perjuicio del objetivo común de todos los allí presentes, un grupo de personas intentó boicotear la lectura del manifiesto en contra incluso de lo que muchos de ellos han proclamado a los cuatro vientos en un día que el único protagonista debía ser nuestro sector agrícola.
Un primer paso
¿Y ahora qué? Lo del día 19 fue un primer paso, pues sobre la mesa existe la voluntad de remar juntos para solucionar algunos aspectos como el control de la importaciones, la mejora de la gestión de crisis para las frutas y hortalizas, etc. El objetivo de hacer visible nuestro problema ante el resto de la sociedad en general y de las distintas administraciones públicas en particular se consiguió, para el resto hay que seguir empujando y rompiendo muros y barreras, como lo hemos venido haciendo en todos estos años.
Nos gustaría decir que tenemos en la mano la barita mágica que todo lo arregla, pero no es así, las cosas no te las regalan y hay que trabajarlas en la calle y en los despachos cuando toca. Eso, los que llevan años en Organizaciones como Asaja lo saben, al igual que no se rinden ni se conforman.
Desde Asaja Almería queremos agradecer a los más de 20.000 participantes su asistencia a esta jornada y todas las muestras de apoyo para hacer un paro general que fue secundado por todo un gran sector agrícola como es el que fuimos a defender en esta manifestación histórica.