La ‘no’ carne: ¿Oportunidad o amenaza?
«No creo que por la aparición de estos preparados artificiales vaya a desaparecer la ganadería tradicional»
Que el mundo está cambiando, no es algo nuevo. Cada día asistimos a nuevos avances, nuevos retos que hacen que los descubrimientos de ayer se queden obsoletos. Vivimos en un mundo de retos continuos, unos impuestos por la sociedad y otros son la consecuencia de esta forma de vida. Sin ir más lejos, el año 2020 y lo que llevamos del 2021 han sido tiempos de desafíos continuos, donde se ha puesto de manifiesto la capacidad de adaptación y crecimiento ante diferentes embites.
Hablar hoy de lo que se ha dado en llamar como carne artificial o carne sintética ya no nos resulta tan desconocido como antes. Hace algunos años Bill Gates, el magnate de Microsoft, apostó por este sector y lo peor es que ha conseguido adeptos.
Multinacionales que controlan la comida rápida se han unido a su proyecto, que no deja de ser un proyecto industrial, donde se ha invertido una ingente cantidad de dinero que pronto, no más allá de finales del 2021 o principios del 22, comenzará a dar sus frutos en forma de rentabilidad al esfuerzo económico que se ha hecho. Llegará a los lineales de los supermercados este tipo de preparado artificial, industrializado y que aún no sé cómo se podrá llamar.
Ganadería y cambio climático
Por otro lado, la facilidad con la que un comunicado se puede difundir en la red y llegar a millones de usuarios es pasmosa. La capacidad de difusión a través de internet de opiniones interesadas y llegar a millones de oyentes hoy día es asombrosa. Pues bien, estos días ha circulado un vídeo en el que se da por seguro la llegada de estos preparados a los lineales (nada nuevo) pero, a la vez, culpabilizan al sector ganadero del cambio climático. Pobres rumiantes, siguen con sus flatulencias.

Pero lo peor del caso es la poca visión, la visión tan sesgada. No creo que por la aparición de estos preparados artificiales vaya a desaparecer la ganadería tradicional. De hecho, el problema es que con los sistemas actuales de producción no damos abasto para alimentar a la creciente población mundial. Estos preparados serían una fuente alternativa de proteína de origen animal.
No olvidemos que se basan en el cultivo de tejidos de origen animal a partir de células madre. Que la ganadería está en peligro, lo sabemos, pero no es ésta la principal causa. Por otro lado, hemos de ampliar la visión, y esperar.
Grasas ‘trans’
Hace unos años las grasas ‘trans’ (grasas hidrogenadas de cadena larga industrializadas) fueron la revolución en alimentación humana y en alimentación animal. Hace unos días la Comisión Europea ha dictado un Reglamento, UE 2019/649, publicado recientemente, por el que se limita el contenido de estas grasas en los alimentos a una cantidad inferior a 2 g. por cada 100 g. de total por los perjuicios alimentarios que producen.
No creo que esto ponga en peligro nuestra ganadería, más bien sale fortalecida, será cuestión de esperar acontecimientos. El enemigo de la ganadería está en la ignorancia, en la manipulación, en los falsos ecologistas de moqueta y en los animalistas dictatoriales.

Más bien, creo que este preparado de proteína de origen animal (porque me niego a emplear el término carne para definirlo, dado que no se ajusta a la definición de la RAE) convivirá perfectamente con la carne, la tradicional. Será el consumidor el que tendrá que decir su última palabra y ahí es donde entran en juego las campañas mediáticas y donde el consumidor deberá estar bien informado.
No creo que la carne como fuente de proteína animal desaparezca de la dieta del ser humano, pero mientras tanto yo sigo degustando unas buenas chuletas de cordero a la brasa con un poco de sal, ajito picado y perejil fresco. ¿Ustedes gustan?