Nuevas campañas, nuevos retos
¿Son ustedes conscientes de que un único sector está defendiendo con sus propios recursos la Política Agraria Común, que es de todos los sectores?
Comienza una nueva campaña de aceituna de mesa y, como cada año, nos encontramos con nuevos retos. La aceituna, al tratarse de un fruto, está sometida a muchísimos factores que hacen que cada año nos veamos ante un escenario diferente. Por un lado, la influencia del clima: cuánto y cuándo llueve son factores clave para la campaña. Por otro, el fenómeno de la vecería del olivo, que tras un año muy fructífero suele «descansar» al siguiente.
Nos encontramos este año una cosecha muy corta en algunas variedades, como manzanilla y gordal; e inferior a la media en la variedad hojiblanca, aunque con frutos de buenos tamaños y buena calidad. Estas circunstancias nos hacen ser optimistas en cuanto a los precios de la aceituna en fresco. Las últimas lluvias no han aliviado el problema de agostado en los frutos, salvo en algunas zonas donde éstas fueron más intensas. Por el contrario, estas fuertes lluvias sí han perjudicado gravemente algunas zonas de la Sierra Sur sevillana: Pedrera, Estepa, Gilena, La Roda, Fuente de Piedra y otras localidades cercanas han visto cómo el granizo ha destrozado sus cosechas o ha mermado la calidad de sus frutos.
También vemos cómo países como Egipto o Turquía se acercan peligrosamente a las producciones españolas. A pesar de que a día de hoy estas producciones se destinan principalmente a su consumo interno, no podemos descartar que a medio plazo estos países puedan convertirse en competidores serios de nuestra aceituna, con menores costes de mano de obra y costes de producción en general. Marruecos también está haciendo los deberes y es el país que más se ha beneficiado de los aranceles que Estados Unidos impuso a la aceituna negra española.
A este panorama se suma ahora la petición por parte de las dos empresas americanas demandantes para una nueva revisión de estos aranceles.
Gasto de la defensa jurídica
Y en este punto me gustaría hacer una reflexión: Estados Unidos nos impone a las industrias de aceituna de mesa españolas, sólo a las españolas, un arancel del 34% con la única finalidad de expulsarnos del mercado norteamericano, arancel que no aporta ningún beneficio a los consumidores de este país. La defensa jurídica ha costado 5 millones de dólares, asumidos íntegramente por nuestro sector. La próxima revisión costará en torno a los dos millones y medio de dólares; todo ello sin contar con los recursos humanos dedicados a la abundantísima documentación solicitada durante este proceso. Nuestro sector se ha visto obligado a hacer un esfuerzo que nos está llevando al límite. No sabemos cuánto más podremos seguir.
Al igual que la administración americana ha tomado parte activa en este asunto y está actuando a favor de las empresas californianas, reclamamos de la administración española y europea la misma implicación: ¿Son ustedes conscientes de que un único sector está defendiendo con sus propios recursos la Política Agraria Común, que es de todos los sectores? No sé qué ocurrirá pero la situación no pinta bien. ¿Merece la pena seguir?
Gabriel Cabello
Presidente Sectorial de Aceituna de Mesa de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía