¿Cómo serán el mercado y el consumo de aceite de oliva en el año 2035?
Un estudio de la Comisión Europea asegura que el cambio climático es el principal reto al que se enfrenta el sector
¿Cómo será la agricultura en Europa en los próximos años? La Comisión Europea ha publicado su informe sobre perspectivas agrícolas de la UE 2023-2035, destacando que la superficie agrícola permanecerá sin cambios de aquí a 2034, pero sí habrá cambios relativos en los usos de esa tierra, con un crecimiento de la legumbres y las proteínas vegetales (por los incentivos de la PAC para sembrarlos), y un crecimiento de los cultivos permanentes e intensivos.
Cabe destacar las previsiones que la UE hace respecto al mercado del aceite de oliva, uno de los más volubles en la actualidad. En concreto, se prevé que el cambio climático provoque «volatilidad en los rendimientos y la calidad del aceite de oliva» , y se recuerda que las dos últimas campañas «han demostrado lo vulnerable» que es la producción de aceite de oliva europea ante una climatología adversa.
No obstante, aunque el informe asume que «el cambio climático» es el mayor desafío al que se enfrenta al sector, y que podría llegar a provocar importantes variaciones en rendimientos y calidad. Sin embargo, se espera que esto pueda amortiguarse «con la innovación y la introducción de variedades más resistentes».
Conversión de los sistemas tradicionales a intensivos
En cuanto a la superficie, desde la UE se espera que se mantenga de aquí a 2035, y que se haga más potente la conversión de los sistemas tradicionales a nuevas plantaciones intensivas. No obstante, asegura que el abandono de tierras podría continuar «debido a la falta de relevo generacional».
Teniendo en cuenta los rendimientos y la evolución de la superficie, la CE estima que la producción de aceite de oliva de la UE podría alcanzar los 2,2 millones de toneladas en 2035, cifra similar a la campaña récord 2021/22.

Respecto al consumo, desde la CE han detectado en los últimos años y un interés cada vez menor en su consumo, sobre todo desde los jóvenes», en los países productores. No obstante, esta tendencia, aún no reseñable pero continua, puede verse compensada «por un mayor consumo en el resto de la UE», por lo que se mantendría relativamente estable. Además, crecerán las exportaciones (hasta un 45% en 2035).
Otros cultivos
En cuanto a otros cultivos, como los cereales y las oleaginosas, se prevé que los rendimientos se mantengan estables, a pesar de los fenómenos climáticos y de las limitaciones en la disponibilidad de algunos insumos agrícolas, como los fitosanitarios. Esto será posible gracias a avances «como la agricultura de precisión».
De otro lado, se prevé que la demanda de piensos disminuya debido a la reducción de la producción de porcino y vacuno, sobre todo. También se maneja una subida de los sistemas de producción extensivos en la ganadería.