El cambio climático reducirá el olivar sevillano un 24%
Investigación

El cambio climático reducirá el olivar sevillano un 24%

Según un estudio realizado por la Universidad de Córdoba, se prevé que en 2100 ya no exista área disponible para la variedad de olivo Nevadillo

19/02/2020 Actualizado a las 16:30

La Universidad de Córdoba,  junto al CICGE (Centro de Investigação em Ciências Geo-Espaciais, de Oporto), ha investigado cómo afectará el cambio climático al olivar, una realidad cada vez más palpable.

Para ello, se han servido de una herramienta conocida como Modelo de Distribución de Especies, que predice las zonas adecuadas para la presencia de una especie en función de características ambientales.

En primer lugar, han estudiado los cambios que se producirán en el clima andaluz y cómo estos influirán en la distribución de las principales variedades de olivo que se utilizan en Andalucía. A continuación, han estimado, por provincias, cuál será la producción de aceituna en los próximos 20, 50 y 80 años en base al cambio producido en las áreas adecuadas.

Como ha explicado Salvador Arenas Castro, investigador del CIGCE, colaborador de la Universidad de Córdoba y principal autor del proyecto, «el estudio desvela que se producirá una reducción del área disponible para el cultivo de la mayoría de las variedades de olivo estudiadas. Será debido, principalmente, al descenso de las precipitaciones y a la pérdida de humedad del suelo».

Provincias más afectadas

En cuanto a la producción, la provincia «más afectada» por el cambio climático será Sevilla, con una pérdida estimada en el año 2040 del 23,35%. Para el año 2100, esta cifra ascendería a casi el 30%.

Se estima que Cádiz también sufrirá «gravemente» estos efectos.  Aunque se proyecta que para dentro de 20 años su producción se reduzca apenas un 8%, para el año 2100 esta cifra alcanzará el 24%. Para Málaga, Córdoba y Huelva, la producción se habrá reducido un 18%, un 9% y un 7% respectivamente para esta fecha.

Por su parte, la producción potencial de aceituna se verá incrementada en Almería y Granada, en un 13% y 6% para dentro de 80 años. «Este aumento se produciría gracias a la potencial expansión de las variedades de Picual y Verdial a zonas más altas, como las de la Alpujarra», ha explicado Arenas Castro.

Para Jaén, la principal productora de aceituna, «las pérdidas no serán tan acusadas» debido a que precisamente, la variedad más utilizada es la Picual, una de las más resistentes.

Efectos en las diferentes variedades

En el caso de la variedad de olivo Nevadillo, que se produce en la zona cordobesa de Sierra Morena, se estima que, en 2100, «ya no existirá área disponible para su cultivo». Asimismo, el cambio climático «también afectará de manera importante a las variedades Manzanilla, Lechín y Picudo».

En este contexto, el investigador del CIGCE ha advertido que «las variedades más locales tendrán un gran riesgo de desaparecer ya que son producidas en áreas mucho más pequeñas con condiciones climáticas más específicas y, por lo tanto, mucho más expuestas al cambio climático».

Por el contrario, «el área favorable para el cultivo de la variedad Picual, la más extendida en Andalucía por su capacidad de adaptación a condiciones ambientales distintas, aumentará potencialmente un 25%». Esto es debido, principalmente, a que zonas actualmente más frescas de Almería y Granada, se volverán «adecuadas para su cultivo al incrementar las temperaturas».

Conclusiones del estudio

Según el investigador, «está demostrado que el cambio climático va a ser un factor muy importante en la distribución de las especies, tanto vegetales como animales, a partir de ahora».

Asimismo, Arenas ha explicado que «muchos estudios predicen que las especies se moverán hacia el norte y hacia zonas más altas y esta investigación demuestra que el olivar no es una excepción».

En este sentido, ha destacado que «el problema aparecerá cuando, para mantener el mismo nivel de producción, el olivar se tenga que trasladar a zonas situadas más al norte o con más altitud y entre en conflicto, no sólo con otros cultivos, sino con zonas protegidas».

Por su parte, Rafael Villar, catedrático de Ecología de la Universidad de Córdoba que ha formado parte de este equipo de investigación, ha resaltado «la necesidad de que las administraciones públicas tengan en cuenta estas predicciones y hagan una planificación a largo plazo para evitar en lo posible que el cambio climático incida en la economía local».

 

Escrito por

Redacción

Redacción de ABC de Sevilla

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