La «cara B» de las lluvias: se retrasa la recolección y subirán los precios del aceite de oliva
Agricultura

La «cara B» de las lluvias: se retrasa la recolección y subirán los precios del aceite de oliva

Una jornada celebrada por Asaja Sevilla deja patente que el mercado se tensionará aún más en los próximos meses

31/10/2024 Actualizado a las 08:34

Las lluvias que están cayendo en los últimos días, aunque bienvenidas, complican la recién comenzada cosecha de aceituna de molino. Con un mercado tan sensible como es el del aceite de oliva, donde las inclemencias meteorológicas tienen un efecto inmediato en los precios, «paralizar la recolección tensiona aún más la cuerda en una campaña 2024-2025 que ha comenzado tan sólo con 186.304 existencias iniciales, un enlace tan corto no visto desde 2015, que de no poderse recoger aceituna durante sólo unos días, puede llevar a la industria envasadora -que actualmente tiene aceite sólo para 30 días-, a quedarse sin nada y puede provocar que los precios vuelvan a subir.

Así lo ha puesto de manifiesto ayer el director-gerente de Oleoestepa, Álvaro Olavarría, durante la celebración de la XXIX Jornada de Olivar de Asaja Sevilla, que se ha celebrado en Estepa en colaboración con la D.O.P Estepa. En su análisis sobre la situación actual del mercado del aceite de oliva, Olavarría aseguró que esa falta de aceite se refleja en las importaciones de la campaña 2023-2024, ya cerrada, que han sido de 246.200 toneladas, «la mayor cantidad importada nunca en España». También se refleja en las exportaciones, que han bajado un 30%, pasando de 1.073.000 toneladas exportadas en la campaña 2021/2022 a 752.250 exportadas en 2023-2024.

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Campaña de olivar de almazara / Jaime García

Cambios en el consumo

El consumo interior en España también ha caído de manera importante. «De 598.400 toneladas en 2021-2022, hemos bajado a 367.400 t en la campaña 2022-2023, si bien en la campaña de 2023-2024 hemos recuperado la fidelidad de muchos consumidores y el consumo ha subido a 409.900 toneladas; no obstante, queda mucho por hacer, lo ideal es llegar a las 500.000 t de consumo», aseguró Olavarría.

Este reto no será nada sencillo, teniendo en cuenta que los altos precios alcanzados por el aceite de oliva han hecho a muchos consumidores cambiar sus hábitos de consumo, gastando menos con el «aceite en spray» o las freidoras de aire, o bien optando por otros aceites más económicos, como el de orujo, cuyo consumo se ha incrementado un 44% desde 2022, o el de girasol, que se consume un 30% más que hace dos años.

Respecto a la producción prevista para esta campaña, Olavarría informó de que, según los aforos de la Junta de Andalucía, se espera una producción de 1.289.882 toneladas (854.000 t en la campaña anterior), mientras que en los países mediterráneos se espera recuperar 693.000 t de producción, alcanzando 3.040.000 t ya que, exceptuando Marruecos e Italia, el resto de países incrementarán su producción.

Con este panorama y ante la gran pregunta que se hacen tanto olivareros como consumidores sobre si bajarán o seguirán subiendo los precios del aceite de oliva, Olavarría concluyó que «con la gran volatilidad existente y debido a la gran influencia de la meteorología, todo puede pasar, todo cambia de un día para otro, y todos los precios están en el bombo: lo que salga es una auténtica sorpresa».

Acto inaugural

La XXIX Jornada del Olivar de Asaja Sevilla fue inaugurada por el presidente de Oleoestepa, Jesús Juárez; el alcalde del Ayuntamiento de Estepa, Antonio Jesús Muñoz; el secretario general de Agricultura, Ganadería y Alimentación, Manuel Gómez Galera, y la presidente de Asaja Sevilla, María Morales. Todos quisieron poner en valor el cultivo del olivar, «un cultivo en continua evolución que tiene que adaptarse a un verdadero cambio de paradigma, y en el que se necesita seguir investigando para conseguir esa sostenibilidad que es clave en la agricultura y que favorece la producción de alimentos saludables», como afirmó el alcalde de Estepa.

En este mismo sentido se pronunció el secretario general de Agricultura, quien informó sobre la Estrategia Andaluza para el Sector del Olivar 2023-2027, «que va a suponer una mejora en la competitividad y la sostenibilidad tanto de las explotaciones olivareras como de la industria olivarera». Este documento estratégico, que debe marcar las claves para la toma de decisiones futuras, contribuirá a la mejora de este sector, del que se busca impulsar la calidad diferenciada de la producción olivarera a través de las Denominaciones de Origen (DO), Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) y la Producción Ecológica, así como difundir el carácter saludable del aceite de oliva entre la población.

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