Estas son las nuevas costumbres de los consumidores ante la subida del precio del aceite
El Observatorio de Consumo de la Universidad de Jaén publica las conclusiones sobre el consumo en este 2023, que se caracteriza por formatos más pequeños y uso 'reducido'
La fuerte subida de los precios del aceite de oliva tiene su efecto en la cesta de la compra y las costumbres de los consumidores. Precisamente este punto ha sido el objeto del estudio presentado en el seno del Máster Propio en Administración de Empresas Oleícolas de la Universidad de Jaén a través de su Observatorio de Consumo, del que Juan Vilar, analista oleícola, es codirector.
En el estudio, que se ha llevado a cabo entre los meses de enero y septiembre de 2023, ambos inclusive, se han tenido en cuenta todos los tipos de aceites y grasas consumidos en España en supermercados (con 250 analizados) e hipermercados (con 63 incluidos). En total, la incidencia en hogares representados supera el millón, lo que equivale a algo menos de 2,6 millones de consumidores y un 68% de la demanda de este producto.
«La muestra presenta un alto grado de representatividad, suponiendo casi el 5 por ciento del total de volumen de venta de aceites de oliva vendidos en el país, en supermercados e hipermercados, e igual porcentaje si hablamos de superficie de venta», se resume en el informe.
Sube la preferencia por los vírgenes
En concreto, en el estudio se vislumbra que, en los primeros 9 meses del año, se ha producido una caída media de la demanda de aceites de oliva refinados del 10,2%, siendo una caída superior en los envases de mayor volumen.
Por ejemplo, en el PET de 5 litros que ha cedido en un 24,68 por ciento. También cae el doble de puntos el suave que el intenso, un 18% menos frente un 9% menos, mientras que el aceite de orujo incrementa su demanda en más del 86% para el periodo estudiado.
Por su parte, los precios conjuntos han subido de media un 40,38%, siendo más visible en los envases de mayor volumen.
En cuanto al aceite de girasol, la demanda ha crecido un 21,2o% , mientras que el precio lo ha hecho en un 31,12%.
En el ámbito de los vírgenes, la demanda se ha incrementado un 2,14%, subiendo principalmente la demanda de vírgenes, no vírgenes extra, que lo hacen en un 68,46%.
Los vírgenes extra en grandes formatos, por su parte, han caído un 10,6% en el ámbito de la demanda. Por su parte, el precio medio acumulado ha subido un 31,12%. or su parte,, cayendo los vírgenes extra con mayor volumen más del 10 ,6 por ciento.
Todo esto, según explican desde Juan Vilar Consultores, demuestra una transformación en las preferencias del consumidor de aceites de oliva, que ha ido optando por los vírgenes en lugar de los vírgenes extra, y también hacia los aceites de orujo, sobre todo en los formatos pequeños.

Se segmenta más la compra
Esto quiere decir que se está segmentando más la compra, que también ha subido vía online. «Aunque su fidelidad es firme, comienza a ceder la demanda a favor de otros aceites de oliva en detrimento de los extra, sobre todo el orujo y el girasol, si se habla de otros aceites vegetales».
Si se utilizan los datos macro a partir de la información del propio Ministerio de Agricultura referentes al consumo interno (hogares, hostelería e industria alimentaria) para los meses comprendidos entre enero y septiembre ha caído casi 200.000 toneladas, o lo que es lo mismo, un retroceso del consumo con respecto al mismo periodo del año pasado del 43,90%.
Las exportaciones, por su parte, han caído un 38,73% (320,4 toneladas). Sin embargo, las importaciones han crecido un 10,10%: en 2022, el aceite procedente de fuera suponía un 8,7% sobre la producción total del país, y en este ejercicio alcanzarán el 21%, según avisan desde Juan Vilar Consultores.