El precio del aceite de oliva se desploma: cae un 25% en seis meses y ya se empieza a notar en los supermercados
El aceite de oliva virgen extra ya se sitúa por debajo de los seis euros, algo que no se veía desde la primavera de 2023
El mercado del aceite de oliva está muy revuelto, como consecuencia de la paulatina entrada de aceites de la nueva campaña. Esto ha hecho que, tras las fuertes subidas registradas en los últimos años, el precio del aceite de oliva en origen haya vuelto a estar por debajo de los 6 euros para las tres categorías, algo que no se veía desde hace más de año y medio.
En concreto, según fuentes de Oleoestepa, el aceite de oliva lampante se ha comercializado a 5.000 euros/tonelada en los últimos días, mientras que el virgen está en torno a los 5.400 euros/tonelada y el virgen extra a partir de 5.800 euros/tonelada.
La diferencia es notoria, pues a finales de abril, por ejemplo, el precio del aceite de oliva estaba a más de 7.700 euros/tonelada, esto es un 25% más que su cotización actual.

El Observatorio de Precios de la Junta aún no anota bajadas tan bruscas. No obstante, sitúa el virgen extra en 6,60 euros/kg; el virgen en 6,27 €/kg y el lampante en 5,57 €/kg.
Por su parte, según los últimos datos del sistema Poolred a los que ha tenido acceso Asaja Jaén, del 4 al 10 de noviembre, el precio en origen del aceite de oliva virgen extra fue de 5,176 euros/tonelada, el virgen de 5,424 y el lampante de 5,323. Con respecto a las operaciones, se registraron 10, con la salida de 470 toneladas.
¿Y en los lineales?
No obstante, la pregunta que se hace todo el mundo es cuándo, y cuánto, se empezarán a notar estas bajadas en los lineales y, por ende, llegarán al consumidor. Y la realidad es que, poco a poco, ya lo están haciendo. En Mercadona, por ejemplo, el aceite de oliva virgen extra de su marca Hacendado ya está a 8,20 euros/litro, cuando hace una semana su precio era de 9,13 euros/litro. En Carrefour, por ejemplo, su precio es de 81,9 €/litro, y en Supermercados Día su precio es de 8,85 euros/litro.
Lo cierto es que el mercado del aceite de oliva está sumido en una «locura» en la que es difícil predecir cómo se va a comportar los precios a corto plazo, ya que aún hay un riesgo evidente: con un stock de enlace tan corto, unas existencias muy justas y un inicio de recolección pausado por las lluvias, la falta de aceite disponible aún puede hacer vivir un repunte de las cotizaciones.
No obstante, a medio plazo sí es predecible lo que va a pasar: la buena cosecha que se espera, con más de un millón de toneladas previstas en Andalucía y 1,4 millones de toneladas en España, los precios del aceite de oliva bajarán de manera sustancial en 2025.