Un sector «muy cambiante y poco rentable»: así es la olivicultura en el continente americano
Las condiciones climatológicas, peculiares de cada país, repercuten negativamente en la producción del aceite de oliva
El continente americano es uno de los más importantes para la olivicultura y para el sector de elaboración del aceite de oliva por varios factores fundamentales. En primer lugar, aglutina casi 336 mil hectáreas de olivar distribuidas por 11 países tanto del norte como del sur, que producen de forma más o menos estable, en torno a 90 mil toneladas de aceite de oliva, resultando ser el cuarto continente en dicho ámbito, por detrás de Oceanía.
Igualmente la idiosincrasia del sector en este territorio, hace que la mayor parte de latifundios de olivar moderno se encuentren ubicados en dicho ámbito. No obstante, el aspecto más estratégico de América como continente en el sector oleícola es su consumo, pues es el aglutina el 18% del total de aceite de oliva consumido en el planeta, solo después de Europa, llegando a veces a superar las 530 mil toneladas.
Esta ha sido la temática abordada en el primero de los «Momentos Expoliva 2021», titulado «Estado del sector de elaboración de aceite de oliva en el continente americano. Actualidad, retos, estrategias», uno de los múltiples eventos que se llevará a cabo previos a la XX Feria Internacional de Aceite de Oliva e Industrias Afines, prevista del 21 al 25 de septiembre de 2021.
El segundo continente que más aceite consume del mundo
En el encuentro han participado Paul M. Vossen, consultor en olivicultura y elaiotecnia y profesor emérito de la Universidad de California-Davis (Estados Unidos); José Corbella, CEO y fundador de Enthalpy (Chile) y ex Geaws LAM Country Coordinator; y Jorge Pereira, consultor internacional y ex profesor de Genética de la Universidad de La República (Uruguay).
Por otro lado, Juan Vilar, consultor estratégico Internacional, ha sido el encargado de moderar el debate, retransmitido por videoconferencia. En este contexto, Vilar, a modo de introducción, ha detallado que además de ser el segundo continente que más aceite consume del mundo, «en términos de producción se sitúa como el cuarto continente, solo por delante de Oceanía».
Además, ha destacado que en América se encuentran «los dos países que más consumen aceite fuera del ámbito mediterráneo: EEUU y Brasil».
Sin embargo, ha aclarado, «su olivicultura es menos profesional que la que se está llevando a cabo en otras áreas como puede ser Europa o la cuenca mediterránea».

EEUU no tiene capacidad para producir ni el 2% del aceite que consume
En segundo lugar, ha tomado la palabra Paul M. Vossen, consultor en olivicultura y elaiotecnia y profesor emérito de la Universidad de California-Davis (Estados Unidos).
Durante su ponencia, Vossen ha resaltado que en América el consumo por persona es de un litro por persona, sin embargo, en Australia ha subido en los últimos daños a dos litros/per cápita. «Si doblamos nuestro consumo no vamos a tener suficiente aceite en el mundo para abastecer a Estados Unidos, no podemos satisfacer la demanda», ha afirmado.
Al respecto, ha señalado que «se está importando el 96-97% de nuestro consumo, y California, que es donde producimos, produce el 99% de la producción, por lo que EEUU no tiene capacidad para producir ni el 2-3% del aceite queconsume».
Actualmente, California posee más de 12.000 hectáreas de olivos para producción de aceite y la mitad de eso para producir aceituna. El 90% está en seto de la variedad arbequina (en el Valle Central), y el 10% más o menos dedicado a variedades procedentes de la Toscana.
Costes de producción elevados
No obstante, Vossen ha denunciado que en los últimos años se ha creado una carrera por la tierra, y los costes han subido debido a las construcciones de nuevas urbanizaciones. «Nuestra ventaja es el mercado, los precios en los supermercados son muy buenos, pero nuestros costes de producción son más caros que en Europa y en Sudamérica por culpa de los precios del terreno, mano de obra…», ha explicado.
Por último, ha hecho referencia a los etiquetados como aceite virgen extra, asegurando que «el estado cualitativo del aceite que llega a EEUU no es en un rango de calidad especialmente bueno».
La escasez hídrica marca el desarrollo de los cultivos
Posteriormente, ha tomado la palabra José Corbella, CEO y fundador de Enthalpy (Chile) y ex Geaws LAM Country Coordinator, quien ha abordado la situación del sector oleícola en Chile.
Según el último catastro de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), en 2020 se plantaron 22.152 en Chile, y se produjeron 22.500 toneladas de aceite, un 22% más que en la campaña de 2019, ha afirmado Corbellá.
Así, de cara a esta campaña, ha afirmado el fundador de Enthalpy (Chile), «se espera una producción similar en términos de volumen y calidad». No obstante, «el principal problema al que hace frente este sector en Chile es la baja producción debido a la escasez hídrica».
La viabilidad económica es «complicada»
«En la campaña pasada, una de las empresas pudo llegar a los 2000 litros/ha en un cultivo superintensivo de arbequina, esta era la intención de los nuevos proyectos, pero casi ninguna ha alcanzado esa producción, quedándose en cifras inferiores a los 1.600 litros por hectárea, por lo que la viabilidad económica es complicada», ha denunciado.
Por su parte, Jorge Pereira, consultor internacional y ex profesor de Genética de la Universidad de La República (Uruguay), ha asegurado que «en Sudamérica, empezó la campaña el mes de diciembre en Brasil y concluirá en agosto en Colombia» y que «será un año de alta producción, se calculan unas 900.000 toneladas de fruta, lo cual supone un crecimiento en América del 20 % con respecto a la campaña anterior».
Por último, y a modo de conclusión, Pereira ha destacado el desempeño de la olivicultura en el continente americano es «muy cambiante y está muy influido» por las condiciones climatológicas, según las peculiaridades de cada país, que hacen que la rentabilidad se vea aminorada.