El precio del aceite de oliva virgen extra se reduce casi 1,5 euros en 2 años
Sector oleícola

El precio del aceite de oliva virgen extra se reduce casi 1,5 euros en 2 años

El kilo de la mejor categoría se ha vendido a tan sólo 2,1 euros de media durante la semana

23/09/2019 Actualizado a las 12:54

El aceite de oliva virgen extra se ha vendido de media a 2,178 euros por kilo durante los días comprendidos entre el 14 y el 20 de septiembre, según los datos de la Fundación del Olivar reflejados en el sistema Pool. Lo que significa que se comercializa a casi 1,5 euros menos que en 2017. Esto, a pesar de se han realizado operaciones a 3,4 euros el kilo.

En cuanto al aceite de oliva virgen, cuyo nivel de acidez es mayor, aunque inferior a 2 grados, el sistema Pool informa de que se ha vendido de media durante la semana a 2,005 euros. Se han llevado a cabo operaciones por debajo de ese precio, en concreto a 1,990 euros, y también por encima, ya que se ha comercializado parte del producto a 2,050 euros.

El descenso del precio respecto a 2017 es significativo. Según un informe de la Comisión Europea hace 2 años un kilo de aceite de oliva virgen extra español se vendía de media a 3,59 euros. Este descenso ha repercutido en el sector productor, que se ha movilizado para exigir medidas de garanticen la rentabilidad del principal producto agrario andaluz.

Medidas propuestas por el sector

Las organizaciones agrarias UPA, COAG y Asaja, así como las cooperativas agroalimentarias, convocaron en mayo una manifestación en Jaén en protesta por el bajo precio en la que participaron en torno a 5.000 agricultores. Un mes después las dos primeras llevaron la protesta a Sevilla. Y próximamente el sector recorrerá en manifestación calles de Madrid para forzar la intervención del Gobierno central ante Bruselas.

El sector ha propuesto medidas como la autorregulación y la supresión de la venta a pérdida,  a primera para retirar aceite de oliva del mercado a fin de reactivar los precios. Y la segunda porque, en su opinión, es una práctica desleal que perjudica al productor. También ha solicitado el «nihil obstat» gubernamental para que el sector se una en estructuras que establezca estrategias que velen por el interés del olivicultor.

Las organizaciones que han programado la manifestación en la capital de España han solicitado a la sociedad que la respalden no sólo porque de esta manera apoyan la supervivencia del olivar, sino también porque, si el producto deja de ser rentable, se producirá previsiblemente la despoblación del ámbito rural en el que se desarrolla el cultivo. En este sentido, una de las provincias más perjudicadas será Jaén, cuyos casi 67 millones de olivos constituyen la base económica de decenas de municipios.

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