
«Prudencia» del agro ante el acuerdo comercial de la UE y EEUU: «Es un escenario malo, pero no catastrófico»
El aceite de oliva se ve preparado para asumir el arancel, mientras el vino reclama un 'cero por cero' arancelario
El acuerdo alcanzado por la Unión Europea y EEUU, que fija en un 15% el arancel para cualquier producto europeo exportado al mercado estadounidense es, para el panorama agroalimentario, «un escenario malo, pero no catastrófico», como detallan desde el sector. Y es que el pacto, que evita la la imposición de gravámenes más elevados, como los del 30% con los que amenazó Donald Trump al inicio de las negociaciones, incluye algunas exenciones para bienes estratégicos pero, según la información que ha transcendido en las últimas horas.
«Valoramos con prudencia los aranceles anunciados», asegura Jesús Cózar, secretario general de UPA Andalucía, que asegura que al aceite de oliva «no le afectará mucho», pues ya entra en Estados Unidos con un arancel del 10%, por lo que sufriría un 5% adicional. Cabe recordar que España fue el principal exportador de aceite de oliva en 2024, superando a Italia por primera vez, y con Andalucía a la cabeza, con ventas por valor de 860 millones de euros.
Por su parte, desde Asoliva insisten en que, para poder evaluar el verdadero impacto, hace falta conocer en detalle los términos del acuerdo, aunque tienen claro que supone «una pérdida competitiva».
Pérdida de competitividad
«Si bien es cierto que el consumidor estadounidense. está muy concienciado con los beneficios para la salud que ofrece el aceite de oliva y que, históricamente, siempre ha estado dispuesto a pagar más por un producto como este, es probable que el incremento de precios en el producto español haga que se decante por otros aceites de oliva como los provenientes de Marruecos o Turquía que, en principio, tienen un 10% de gravamen», avisa Rafael Pico, director adjunto de Asoliva.
En cuanto a los consumidores, Eduardo Martín, secretario general de Asaja Sevilla, afirma que «esperan» que la subida que provocará el arancel «repercuta por parte de la industria en el consumidor norteamericano, como es lógico, y que no se pretenda pagar menos a los productores andaluces». «La imposición de aranceles es una mala noticia, y provocará pérdida de competitividad del sector si no se impone el mismo gravamen a competidores como Egipto o Turquía», insiste.
Mensaje de tranquilidad
De otro lado, el responsable de Olivar en la ejecutiva de COAG Andalucía, Francisco Elvira, ha lanzado un mensaje de tranquilidad ante los nuevos aranceles y su efecto en el aceite de oliva. «Queremos mandar un mensaje de tranquilidad. En la fecha que estamos, tenemos comercializada gran parte de la producción del año pasado y de los estocajes que teníamos de años anteriores. Con los precios que tenemos en origen, cabe más que de sobra ese arancel que se ha negociado entre la Unión Europea y Estados Unidos», afirma.

Además, añade que el mercado de EEUU es «muy exigente y exige aceite de muchísima calidad» y España «es uno de los pocos países que tiene todavía algo de esa producción para poder servirle». «Con los precios que tenemos en origen, hay más que de sobra para abastecer y asumir esos aranceles», ha asegurado Elvira.
Del mismo modo se ha pronunciado el consejero de Agricultura, Ramón Fernández Pacheco, que ha asegurado que «ningún arancel es una buena noticia», pero al menos «ya sabemos a qué atenernos». En esta línea, ha recordado además que las ventas de aceite de oliva andaluz se impusieron sobre otros mercados cuando el precio en origen estaba hasta tres y cuatro veces más elevado que este año. «El arancel del 15%, sin ser una buena noticia, insisto, no debería ser un problema para vender en el mercado americano», ha subrayado. No obstante, el consejero ha insistido en que, «desde la Junta de Andalucía, trabajamos en la apertura de nuevos mercados para el sector agroalimentario».
Aceite envasado
Por tanto, la sensación general en el sector es que hay que mantener la «prudencia» hasta que se conozcan los detalles del acuerdo. «Si los aranceles es al aceite de oliva envasado, la incidencia será mínima», porque «ya la inmensa mayoría de los exportadores que van a Estados Unidos tienen situadas allí las envasadoras y se lleva a granel, por lo tanto, estaríamos exentos de ese arancel» comenta, incluso, Luis Carlos Valero, portavoz de Asaja Jaén.
Otros productos
Sin embargo, sí avisan de que hay productos que sí pueden verse más afectados por el acuerdo arancelario, como la aceituna negra, que ya cuenta con un gravamen del 31% desde el 1 de agosto de 2018 al que se sumaría, como todo parece indicar, el nuevo arancel del 15%.
En cuanto al sector del vino, aunque aún están a la espera de conocer los detalles del acuerdo, reclaman que los productos vitivinícolas entre en el acuerdo «cero por cero» arancelario.
El director general de la Federación Española del Vino, José Luis Benítez, ha recordado que en 2024 Estados Unidos fue el primer mercado para los vinos envasados españoles, tanto tranquilos como espumosos, por lo que es «vital» para el sector eliminar el arancel general del acuerdo marco, del 15%, que podría lastrar el comercio con este país hasta en un 10%. No obstante, la cifra del 15% es mucho menos lesiva que el 30% inicial que, prácticamente, «los expulsaba del mercado», como reconoce César Saldaña, presidente del Marco de Jerez.