
Control integrado: estas son las variedades de olivo que resisten mejor las plagas y enfermedades
Del olivo manzanilla al frantoio, la RAIF analiza qué olivos luchan mejor contra las principales patologías que afectan al cultivo
Combatir las plagas y las enfermedades que afectan al olivar es una de las muchas preocupaciones que tienen los agricultores respecto a este cultivo. Pero no todos los olivos son iguales. La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía ha querido recordar qué variedades de olivo son más resistentes a determinadas patologías.
De esta forma, la Antracnosis o «aceituna jabonosa» es una de las principales enfermedades que afectan al cultivo, y depende de la humedad. El agente causante más común en Andalucía es el «Colletotrichum acutatum», y se manifiesta a través de dos síntomas: la podredumbre de las aceitunas y la desecación de las ramas. Además de la pérdida directa de producción, supone un grave deterioro de la calidad del aceite, dando lugar a los denominados «aceites colorados».
Las variedades de olivo más resistentes a esta enfermedad son la verdial de Huévar, el lechín de Sevilla y la picual. Por otro lado, está la gordal, que es la más susceptible a ser atacada. Independientemente de la variedad, las aceitunas aumentan su susceptibilidad con la presencia de heridas y de forma muy acusada con la maduración.

La enfermedad más frecuente
De otro lado, el Repilo está considerada la enfermedad más frecuente del olivar en España. El agente causal es el hongo «fusicladium oleagineum». Los síntomas más característicos consisten en manchas circulares de color oscuro, rodeadas en ocasiones por un halo amarillento que se desarrollan en el haz de las hojas.
Existen variedades más o menos resistentes a esta enfermedad con son el lechín de Sevilla, el lechín de Granada y frantoio. arberquina, manzanilla de Sevilla, picudo y verdial de Huevar son muy susceptibles a ser atacados por este agente.

En cuanto a la Verticilosis, causada por el hongo «Verticilium dahliae» es una enfermedad que afecta al sistema vascular de los olivos. Se pueden observar 2 tipos de síntomas: el decaimiento lento y la apoplejía rápida. Respecto a la apoplejía rápida se suele manifestar en otoño e invierno, con una rápida clorosis y necrosis de las hojas y una rápida seca de brotes y ramaje, empezando desde la punta y avanzando hasta la base de las ramas; en olivos jóvenes se produce la muerte del árbol entero, mientras que en los olivos viejos se dan secas parciales.
No existe ninguna variedad resistente a la enfermedad, aunque si hay menos susceptibilidad como es el caso de las variedades frantoio y empeltre. La picual, cornicabra, picudo y lechín de Granada presentan una mayor susceptibilidad.
Tuberculosis
Por último, la tuberculosis está causada por una bacteria «Pseudomonas savastanoi pv. savastanoi», que tiene como huésped principal al olivo. Esta enfermedad se caracteriza porque la bacteria forma tumores en las ramas, que son menos frecuentes o inusuales en hojas y frutos. La presencia numerosa de los tumores, más conocidos como «verrugas», puede provocar un debilitamiento general y pérdida de productividad en el árbol.
Hay variedades más resistentes como son el caso de la cornicabra y la verdial de Badajoz. En el otro lado, está la picual y la verdial de Huévar que presentan cierta resistencia.