Vinagres del Condado para la viña y el olivar en ecológico
Una empresa de la Palma del Condado vende vinagre de alcohol como herbicida natural para los cultivos
Los vinagres que la empresa onubense Vinagres Camero Millán fabrica en sus instalaciones de La Palma del Condado han encontrado un nuevo nicho de mercado en la agricultura ecológica. Esta firma, dedicada a la venta a granel de vinagres para el consumo, procedente de la fermentación del vino que se produce en el Condado de Huelva, fabrica entorno a 1,5 millones de litros de vinagre, siendo el 75% vinagre de alcohol.
La relación con el sector agrario comenzó a raíz de una petición que les hizo la empresa frutícola Agrasur (adscrita al grupo Frutaria), instalada en Villarrasa (Huelva). «Nos pidieron un tipo concreto de vinagre para usarlo como herbicida en su producción de uva de mesa, ya que actúa contra las malezas y ahuyenta a determinados insectos que suelen picar la uva», explica Luis Millán, gerente de la empresa.
A raíz de aquí, «nos pusimos a indagar en las posibilidades del vinagre en la agricultura ecológica y a pensar en el producto no ya con destino a los lineales del supermercado, sino al campo», señala el empresario, que confiesa sentirse «sorprendido» por las numerosas cualidades del vinagre «como herbicida natural».
Más concentración para malezas
El vinagre que se consume en los hogares tiene una concentración del 5% de ácido acético. Mientras esta cantidad es suficiente para el control de algunas malezas, una concentración mayor es necesaria para malezas más resistentes o más desarrolladas. Pero mediante la destilación, se puede obtener una concentración del 15% y mediante evaporación en frío, el nivel de concentración puede llegar al 30%.
Este ácido acético concentrado, mientras sea derivado de productos naturales y no de químicos, es aceptable dentro de la agricultura ecológica para ser utilizado como un herbicida orgánico.
Tras Agrasur, llegaron otras empresas e incluso agricultores que a título personal querían probar el vinagre en sus cultivos. «Lo hemos vendido mucho para el olivar y alguna partida también para cítricos, pero la viña y el olivo son los cultivos más demandantes hasta la fecha», comenta el empresario.
Bien recibido por los productores
De hecho, Vinagres Camero Millán fabrica unos 5.000 litros diarios de vinagre, de los que «al menos el 10% ya va para usarse en el campo», ya que «el numero de productos orgánicos disponibles para el control de malezas es muy limitado, por lo que el vinagre ha sido muy bien recibido por los productores».
Los estudios que se han llevado a cabo hasta ahora muestran que el vinagre puede eliminar varias especies de maleza en distintos estados de desarrollo. Utilizando concentraciones de ácido acético entre un 10% y 20 %, los investigadores de campo obtienen un rango de eficacia entre un 80-100%. No obstante, se degrada rápidamente en el agua, por eso no es recomendable aplicarlo tras las lluvias. Además, es un producto biodegradable. Por eso, además de en el campo, «también hemos tenido peticiones de un ayuntamiento para usar el vinagre en la fumigación contra la maleza de plazas de uso público y parques y jardines, ya que no es perjudicial para animales ni para niños».