La aceituna de mesa española se queda descolgada en el mercado internacional frente a Marruecos y Portugal
El secretario general de Asemesa, Antonio de Mora, asegura que el parón del sector ha afectado ya a más de 1.500 empleos en España y que podría llegar a los 7.000
La Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceitunas de Mesa (Asemesa) anunció el pasado viernes la paralización de su actividad ante la falta de suministros que ha ocasionado la huelga del transporte. Seis días después, desde la asociación aseguran que la aceituna de mesa española ya tiene varios sustitutos en los mercados internacionales.
El secretario general de Asemesa, Antonio de Mora, ha explicado las consecuencias directas que este parón ha provocado en la industria de la aceituna de mesa y ha asegurado que «las empresas del sector han ido cesando su actividad desde el viernes pasado y estimamos que esto ya afecta a 1.500 empleos, pudiendo llegar a 7.000 muy pronto si no se encuentra una solución».
Las exportaciones españolas pierden terreno
Además, ante los problemas de abastecimiento provocados por el parón de la actividad y la imposibilidad de dar salida a la mercancía, la aceituna de mesa de otros países le ha ganado terreno a la española en los mercados internacionales. «Si no se puede exportar, se sustituye nuestra aceituna de mesa por la de Marruecos, Turquía y Portugal en los principales mercados exteriores», ha añadido Mora, quien ha insistido en que la huelga del transporte está originando en el sector «graves problemas de abastecimiento y de salida de productos», lo que ha motivado que la actividad se haya visto paralizada en lo que respecta a las tareas de elaboración y comercialización.

Asemesa ha reclamado de nuevo a la Administración que «se implique y busque soluciones urgentes al problema», que está provocando ya «graves pérdidas» y, especialmente en Andalucía, comunidad que representa el 80% del mismo con más de 200 empresas.
Por último, el colectivo ha lamentado que este problema que está originando la huelga del transporte es un «nuevo golpe» para el sector, que se suma a los aranceles de EEUU, el incremento general de costes y el cierre de los mercados de Rusia y Ucrania.