Diagnosticando al olivar con la ‘huella dactilar’ de la aceituna de mesa
Innovación

Diagnosticando al olivar con la ‘huella dactilar’ de la aceituna de mesa

Espartinas es el escenario de un proyecto de innovación en el que las imágenes espectrales de la aceituna, redirigidas a una aplicación móvil, sirven para saber si el manejo está siendo eficiente

29/11/2022 Actualizado a las 08:51

Además de las campañas de promoción, la IGP Aceituna Manzanilla y Gordal de Sevilla ha centrado sus esfuerzos desde que se creó en innovar y profundizar en el conocimiento sobre la aceituna de mesa sevillana. Por ello, y dentro de un convenio con la Universidad de Sevilla, tienen en marcha varios proyectos de investigación sobre la aceituna de verdeo, y otros en perspectiva.

La finca Los Hoyos, propiedad de los hermanos Donaire Ibáñez, es el escenario de una de estas iniciativas, el proyecto Hypatia (HYperspectral Precision Agriculture based on Tracked Information for Andalusian crops), dirigido por los profesores de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Sevilla Carlos León de Mora y Julio Barbancho, y que cuenta como socio con la empresa sevillana Soltel IT Solutions y con la colaboración del Consejo Regulador de las IGP Manzanilla y Gordal de Sevilla.

El objetivo principal es aplicar la agricultura de precisión a un sector, tradicionalmente, poco digitalizado como la aceituna de mesa.

Según explica Julio Barbancho, se han centrado en capturar la huella espectral de la aceituna, a través de unos sensores (hasta ahora comerciales, pero el proyecto incluye su fabricación). Con esta información, que incluye capturas de la luz en longitudes de onda más allá del rango visible por el ojo humano, los investigadores pueden saber todo sobre el estado de la aceituna.

Toma de las imágenes / J. B.

«Es una innovación muy importante, ya que logramos capturar la ‘huella dactilar’ de la superficie del fruto», recalca Barbancho. Esta información sirve al agricultor, en este caso a los hermanos Donaire, para saber si sus técnicas de manejo están funcionando bien. En concreto, dividen el estado de la aceituna en diez etapas diferentes de crecimiento, lo que sirve para catalogar el estado de toda la finca.

A su vez, se ha fotografiado también el suelo, a través de las imágenes de un dron, para lograr parámetros climáticos, así como el nivel humedad del suelo, su composición, vegetación, pluviometría o la desecación del terreno.

Funcionamiento sencillo

El objetivo es que toda esa información generada, así como la que se va captando de las aceitunas, esté disponible para los agricultores a través de un sistema muy sencillo: «con una mano, podrán sujetar el dispositivo para lograr la huella de la aceituna y, en la otra, el teléfono móvil con una aplicación donde recibirán los datos, procesados mediante inteligencia artificial», detalla Barbancho.

Es decir, el resultado de la iniciativa será un objeto de mano que permitirá al agricultor, de una forma fácil y económica y con la ayuda de una aplicación móvil, saber en qué estado concreto se encuentra su olivar.

El proyecto, que está en pleno funcionamiento y ya ha obtenido información de la pasada campaña y de esta, ya ha dejado ver las primeras conclusiones, como que la pasada campaña fue «muy buena» en producción y estado de los frutos, mientras que, en esta, los resultados no son tan buenos, algo que achacan, no obstante, a los ciclos de producción.

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