La escasa dotación de riego condicionará la campaña algodonera
Previsiones de campaña

La escasa dotación de riego condicionará la campaña algodonera

El sector productor y el industrial, al borde del desastre si la cosecha es aún más baja que el año pasado

23/05/2023 a las 07:00

Las lluvias, aunque irregulares, de los últimos días animó a muchos algodoneros a sembrar, ante la perspectiva de que algo de agua contribuya a la nascencia del cultivo. Otros ya se habían animado, y hace unos diez días ya se podían ver algunas parcelas de algodón, según remarcaba la Junta estirando los cotiledones en las fincas donde tenían posibilidad de agua y les habían dado un primer riego. Incluso había algunos agricultores que habían sembrado en seco.

Ese es el panorama, a grandes rasgos, del inicio de una campaña que viene marcada, de nuevo, por la grave sequía. Y es que el cultivo industrial andaluz tendrá que salir adelante con una dotación de tan solo 700 metros cúbicos por hectárea, que supone el 20% de la necesidad hídrica de este cultivo, que oscila entre los 4.000 y 6.000 metros cúbicos por hectárea.

Un panorama desolador

«La sequía plantea un panorama desolador y se calcula que se siembren entre 50.000 y 52.000 hectáreas, aunque todo dependerá de la climatología de estas semanas pues hasta final de mayo pueden alargarse las siembras», detalla Dimas Rizzo, presidente de Espalgodón, Interprofesional del algodón, que agrupa a productores e industriales dedicados a este cultivo.

El año pasado, se sembraron 52.000 hectáreas en Andalucía, el 80,3% en superficie integrada. Una caída respecto a la campaña anterior que, si continúa en este, confirmará la tendencia a la baja de la superficie algodonera.

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Cultivo de algodón / Asaja Sevilla

Declaraciones de la PAC

Ante este panorama, lo lógico es que prime el nerviosismo entre los productores, que aún dudan hasta el último momento de qué superficie declarar en la solicitud de la PAC. Rizzo es contundente en este aspecto, y aconseja «ceñirse a la realidad». «No se puede elucubrar sobre si la administración reducirá, finalmente, los rendimientos necesarios para cobrar la ayuda acoplada o no, por ejemplo, así que la declaración debe ceñirse a la realidad: si hay agua para cuatro hectáreas y se declaran 20, no podrán ser igual de productivas con este agua».

El año pasado, subió de manera a resaltar la superficie de algodón en secano, ya que muchos agricultores decidieron declarar parcelas de secano en la PAC ante la falta de riego disponible.

En cuanto a la producción, dependerá sobre todo de cómo venga la climatología, y si llueve o no durante el ciclo vegetativo del cultivo y de cómo sean las temperaturas. Habrá que ver si se repite el episodio de la campaña pasada, cuando fueron muy altas y afectaron a los rendimientos medios del algodón, sobre todo al secano.

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Campo de algodón / Agrónoma

Aunque aún son previsiones muy prematuras, lo lógico es que se alcancen, aproximadamente, unas 40.000 toneladas. La cifra de una campaña normal es de 200.000 toneladas, «por lo que solo se produciría una quinta parte de lo que se logra en otras campañas».

A todo esto hay que sumar que la campaña algodonera estará marcada, también, por la subida de los costes productivos en el campo, desde los fertilizantes a la energía.

Ayuda acoplada

Cabe recordar que los algodoneros vienen cobrando una ayuda acoplada que para la campaña 2022 ascendió a 1.158,63 euros por hectárea, cuando la superficie en Andalucía alcanzó las 52.000 hectáreas. La normativa establece un importe para el pago específico al algodón en España de 1.267,52 euros/hectárea para una superficie básica nacional de 48.000 hectáreas. Si se supera esta superficie, se aplica un recorte proporcional en la cuantía de la ayuda. No obstante, como en esta campaña la superficie del cultivo es menor, la ayuda que cobrarán los agricultores será mayor.

El sector industrial

La bajada de la cosecha afectará, además de a los productores, al sector industrial, que con esa baja cosecha no podrá «alimentar» las desmotadoras como se necesitaría.

«No me cabe duda de que las administraciones responderán y ayudarán al sector productor, que puede vivir una situación dramática, pero solicitamos que también lo haga con los industriales». Y es que, como recuerda el presidente de la interprofesional, se trata de un cultivo con una remarcada función social y un papel muy relevante en las comarcas en las que se desarrolla, entre las que destaca el Bajo Guadalquivir.

El sector algodonero ha sabido, durante estos últimos, años, adaptarse a los requisitos europeos de producción integrada, y juega un papel importante en los mercados integrales gracias, también, a la Alianza Europea del Algodón, que ha unido las fuerzas de algodoneros de Grecia y España.

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