¿Cómo afecta la abolladura al cultivo del almendro?
Según la RAIF, «la virulencia de su ataque se agrava en periodos prolongados de lluvia y con temperaturas suaves»
La Red de Alerta e Información Fitosanitaria de la Junta de Andalucía (RAIF) ha analizado la incidencia de la Lepra o abolladura sobre el cultivo del almendro y ha hecho una serie de recomendaciones para proteger el cultivo.
En este sentido, ha detallado que «durante estos días, en aquellas áreas de cultivo del almendro con desarrollos vegetativos más avanzados, se observan frutos recién cuajados y otros en crecimiento, encontrándose además, los primeros problemas fitosanitarios sobre las hojas tiernas, en este caso se trata de las características abolladuras de color rojizo sobre hojas de la enfermedad Lepra o abolladura».
¿Cómo detectarla?
Según la RAIF, «se trata de una enfermedad que afecta principalmente a las hojas, encontrándose también actividad de este agente sobre los frutos. Esta provoca alteraciones en la formación de los tejidos en crecimiento dando lugar a los síntomas característicos y que vienen determinados por deformaciones de la superficie vegetativa (hojas y frutos), adquiriendo una coloración rojiza en la zona afectada».
Asimismo, han explicado que «las hojas acaban necrosándose, cayendo posteriormente. Las yemas infectadas generan brotes con crecimientos deformes, entrenudos cortos y acumulación de hojas retorcidas».
Desde la Junta alertan que «las esporas del hongo pasan el invierno en la superficie de ramas y órganos vegetativos en espera de que se den las condiciones ambientales adecuadas de temperatura y humedad».
«La virulencia de su ataque se agrava en periodos prolongados de lluvia y con temperatura suave, que coincide habitualmente con el inicio de la brotación vegetativa», detallan desde la RAIF.
Por otra parte, han resaltado que «esta enfermedad se paraliza con altas temperaturas combinadas con una baja humedad relativa e intensa radiación solar».
¿Cómo combatirla?
Para combatir la incidencia de este agente sobre el cultivo, la RAIF recomienda medidas culturales, como la elección de variedades menos sensibles a al enfermedad, la destrucción de aquellos órganos vegetativos afectados para evitar un reservorio de inoculo para próximas campañas.
Por otra parte, «para paliar el ataque de este hongo, aconsejan los tratamientos fitosanitarios preventivos, como el empleo de productos autorizados para el control de este agente en el cultivo del almendro», han explicado.
Finalmente, han destacado que «es importante antes de la realización de cualquier tratamiento fitosanitario leer detenidamente la etiqueta del envase y respetar los plazos de seguridad del formulario».