El sector fresero está inmerso en una de las campañas más difíciles de la década
Poca fruta, una recolección atrasada por las borrascas y sobrecostes continuos tienen en jaque a los productores de berries
El sector de los frutos rojos en Huelva está viviendo una de las campañas más difíciles de las últimas décadas. A estas alturas de marzo, debería haber alcanzado más del 25% del volumen total esperado, pero el sector atraviesa, por segundo año consecutivo, una racha muy complicada debido, sobre todo, al tren de borrascas, que además de causar numerosos daños en las explotaciones, ha retrasado mucho la recolección.
«Las borrascas, que aún están dando coletazo con días de lluvia dispersas y mucha humedad, siguen impidiendo el ritmo normal de la campaña fresera», reconoce Félix Sanz, secretario general de Asaja Huelva.
Y es que, el sector ha trabajado a contrarreloj para reparar los daños en estructuras, caminos o invernaderos. Se han tenido que levantar macrotúneles e invernaderos que se habían volcado con el viento o arreglar accesos que habían quedado completamente anegados por las intensas lluvias.
Esta urgencia ha obligado a las empresas a buscar mano de obra «debajo de las piedras» , como asegura Sanz, para acometer reparaciones que permitiesen salvar la campaña pero que no estaban previstas en el calendario laboral y ha derivado en importante sobrecoste.
Según las primeras peritaciones de Agroseguro, solo en frutos rojos, la gran mayoría ubicados en la provincia de Huelva, se deberán abonar indemnizaciones próximas a 8 millones de euros aunque desde el seguro agrario se habla de un montante global de entre 35 y 40 millones.
Efecto en la cosecha
Tras reparar los daños más importantes, aún queda por acotar la peor consecuencia de las borrascas: el efecto en la cosecha de las intensas lluvias y el viento que azotaron la provincia onubense entre enero y febrero. «La primera estimación de pérdidas nos habla de un 30% menos de cosecha en los frutos rojos, pero la cifra final no la sabremos hasta que acabe la campaña», lamenta Sanz.
Desde UPA Huelva, por su parte, han llamado la atención sobre que se «ha tenido que tirar» la mitad de producción de fresa en un momento, además, en el que el producto alcanza «más valor», como son la semanas previas a la primavera.
«Cuando acabe la campaña, tendremos que cuantificar cuántos kilos se han perdido y qué pérdida económica suponen», aseguraba Manuel Piedra, secretario general de la organización.
Y es que, además de la fruta ya perdida, ahora los agricultores onubenses se enfrentan a la «humedad persistente», uno de los principales enemigos de la fresa, ya que favorece la proliferación de hongos.
Según el servicio de Información Agraria de la Junta, en invernaderos de fresa de las zonas del Condado litoral y Condado campiña, se están dando tratamientos contra el Oidium a base de azufre al 90% en dosis de 250 gramos por hectárea. De momento, para alivio de los productores, el Thrips está controlado y no se ha superado el umbral para que sea necesario efectuar tratamientos.
Respecto al arándano, también hay retraso en la recolección y se están observando problemas de Oídio, contra el que se han hecho tratamientos en algunas zonas, y Botrytis.
«Hemos tenido que intensificar el trabajo en campo, seleccionando manualmente la fruta que solo está en buen estado con mucho cuidado, aplicar más tratamientos fitosanitarios…todo esto hace, a su vez, que sigan subiendo los costes de producción», detalla el secretario general de la organización agraria.
A esto se suma, además, que hay muy poca fruta, sobre todo fresa, a juicio de Sanz, una cantidad «inusualmente baja» para esta época del año, lo que puede llegar a convertirse en el peor lastre de una campaña que está siendo muy difícil para los freseros.
Los precios
Según el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta, hasta principios de marzo se estaba comercializando un 22% menos de fresa que en la campaña anterior en esta misma fecha, un porcentaje extraído de los datos aportados por varias comercializadoras.
No obstante, los últimos días soleados han dado un empujón a la recolección lo que, a juicio del organismo de la Junta, «indica que los productores están consiguiendo reconducir la campaña».
Respecto a los precios, el Observatorio detalla que los precios en origen en febrero «se han encontrado en puntos nunca vistos con anterioridad en el mes de febrero» como consecuencia de la corta oferta. Sin embargo para el secretario general de Asaja Huelva asegura que la diferencia no es tan acusada y que, al final de campaña, la media se situará «aproximadamente», en términos similares a los del año anterior.
Según el Observatorio, la fresa se ha comercializado a una media de 3,72 euros/kilo en origen, mientras el año pasado lo hacía a 2,57 euros / kilo. La frambuesa, por su parte, se comercializa a 9,84 euros/kilo, y el arándano lo hace a 7,15 euros/kilo.