Piden refuerzos para vigilar el campo ante la oleada de robos en la campaña de la fresa
UPA Huelva solicita que la labor del grupo ROCA, encargados de vigilar el campo, comience a principios del mes febrero y no a mediados de marzo, como ocurre actualmente
El aumento de la seguridad en la campaña de frutos rojos ha sido una constante entre las demandas de UPA Huelva en anteriores campañas. Si bien, los refuerzos del grupo ROCA encargados de la vigilancia de los entornos rurales han hecho que el índice de robos disminuya en campañas anteriores, pero el cambio en el modo de realizar los hurtos está haciendo que entre los agricultores de los municipios freseros exista una mayor preocupación.
UPA Huelva ha detallado en un comunicado que en campañas anteriores se cometían los delitos a través de bandas organizadas que ojeaban y cometían directamente los robos de forma rápida, sin embargo, parece ser que actualmente el modo de operar es a través de «ojeadores» que residen en la zona, encargados de ver qué fincas tienen mayor producción.
Cuadrillas para que realicen el robo
A partir de ahí, se subcontrata el delito a cuadrillas organizadas a las que les pagan por kilogramo recolectado. «Esto es especialmente sangrante para los agricultores en este momento de la campaña, dado que ahora el precio de la fresa es mayor que en meses posteriores», explica la organización agraria.
Por otra parte, durante el robo se provocan daños en estructuras, plásticos y lomos, aumentando las pérdidas. El resultado final es que muchos agricultores de municipios como Palos de la Frontera, Moguer o Lucena del Puerto están optando por poner vigilancia propia para evitar este tipo de robos.
Dada la situación, UPA Huelva demanda que los refuerzos destinados a las tareas de vigilancia de los caminos rurales comiencen cada campaña a principios del mes febrero y no a mediados de marzo, como ocurre actualmente.
Mensaje de responsabilidad
Por otra parte, la organización agraria quiere lanzar también un mensaje de responsabilidad a los demás actores, que también tienen mucho que hacer dentro de sus funciones para evitar que estos robos sean rentables.
«Todo alimento tiene que cumplir una norma de trazabilidad, por lo que tanto los servicios de inspección de consumo de la Junta de Andalucía y de los ayuntamientos tienen un papel fundamental a la hora de detectar productos que se estén vendiendo y que, por ser robados, es imposible que cumplan la norma de etiquetado», afirman desde UPA Huelva.

«En esto también tienen un papel fundamental la policía local y la policía nacional», aclaran. Por ello, la organización insta a la vigilancia y control de los puntos de venta por las autoridades competentes para evitar que el producto se venda», aseguran.
Documento para el transporte
En este sentido, UPA Huelva quiere también recordar a la Junta de Andalucía que la norma que regula el Documento de Acompañamiento al Transporte (DAT) obliga a toda persona que esté realizando un porte de productos agrarios desde una explotación tenga en su poder este documento, que le acredita como autorizado para ello y organiza y controla el transporte.
En los casos de robos este tipo de documento no existe y las horas a las que se suele realizar el transporte no son las habituales de trabajo, por lo que UPA Huelva considera fundamental este documento como herramienta para detectar el delito.
En relación con la venta, UPA Hueva también quiere destacar que «la venta sin control de estos productos no respeta las normas de seguridad alimentarias, dado que quienes cometen estos delitos no tienen en cuenta los plazos de seguridad para su consumo». Por ello, la organización hace un llamamiento a los consumidores a que no se compren fresas fuera de establecimientos autorizados, sean fijos o ambulantes.
Por último, UPA Huelva insta a los agricultores a que denuncien cualquier robo que sufran por pequeño que sea. Así se podrá arrojar luz y datos sobre dónde y cuándo se están cometiendo los delitos y servirá para tomar decisiones de cara a posibles refuerzos para evitar nuevos robos por la zona y detener a las bandas organizadas que son responsables.