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Trabajos de limpieza en los desagües / Agrónoma
Sector arrocero

Los arroceros esperan poder sembrar el 100% de la superficie

Las últimas lluvias animan a pensar en una campaña con dotaciones suficientes

27 abril 2020, 16:13

El agua es vida, y también es arroz. Por ello, las últimas lluvias caídas en la provincia de Sevilla han elevado el ánimo de los arroceros, que insisten «en la necesidad de sembrar el cien por cien de la superficie dedicada al cultivo en la Marisma a partir del próximo mes de mayo, para cumplir las expectativas de los consumidores con un alimento que es vital», declara el director gerente de la Federación de Arroceros de Sevilla, Eduardo Vera.

Pero para ello «es necesario el agua», por lo que espera que «se den algunos días de lluvias más en esta primavera» con objeto a poder ampliar las dotaciones establecidas por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) en la primera Comisión de Desembalse, celebrada el pasado mes de marzo, en la que, pese a que no se habló especificamente del arroz, se estimó unas dotaciones medias de 3.000 metros cúbicos por hectárea, un 44,4% menos que la pasada campaña. No obstante, estas dotaciones serán revisadas en la próxima y definitiva Comisión de Desembalse, prevista para el mes de mayo.

Pero, aparte de la garantía en cantidad, el arroz precisa agua de calidad. A este respecto, el gerente de la Federación de arroceros recuerda la «complicada» campaña de 2019, especialmente en la margen derecha del Guadalquivir, donde los productores dependen directamente del río.

Alta salinidad

Estos agricultores sufrieron un descenso de los rendimientos del cultivo por el incremento exponencial de la salinidad del agua. Así, la sequía provocó un nivel freático del río muy bajo y, por tanto, una mala calidad y una alta salinidad del agua de riego. Como consecuencia, los rendimientos de este cultivo se vieron mermados, con una pérdida de hasta 35.000 toneladas de arroz concentradas sobre todo en los municipios sevillanos de Isla Mayor, Aznalcázar y Puebla del Río.

«Necesitamos agua dulce para asegurar una cosecha estable todos los años», enfatiza Eduardo Vera, que insiste en «la urgencia» y la «necesidad» de la puesta en marcha del «Plan de Modernización del sector arrocero», ya que la sequía «es un problema que va a ir a más», lamenta.

Por ello, Vera subraya que «este año, si hay algo que debemos aprender para siempre a raíz de las circunstancias excepcionales que estamos viviendo con motivo del virus Covid-19 es que la agricultura es una actividad esencial y conforma un sector estratégico, y como tal, hay que protegerlo». Por tanto, «es hora ya de que lleguen las ayudas de la Administración que tanto necesitamos para acometer el proyecto de modernización del riego de los arrozales de la margen derecha», argumenta el directivo de la Federación.

Un proyecto «faraónico»

El citado proyecto, presupuestado en unos 200 millones de euros, pasaría por sustituir la actual toma de agua del río desde la presa de Alcalá por agua dulce traída directamente del Canal del Bajo Guadalquivir, desde Peñaflor (Sevilla), a lo largo de unos 60 kilómetros mediante el recrecimiento de dicho canal.

Ello permitiría llevar el agua a la margen izquierda del río, cruzarla mediante un sifón y trasladarla hasta la margen derecha para el riego de los arroceros. Este mega proyecto permitiría, además, ahorrar entre 100 y 150 hectómetros cúbicos de agua y, por otro lado, evitaría de una vez por todas los problemas de salinidad del estuario del Guadalquivir.

«Se trata de una obra faraónica y muy costosa que, ojalá se haga pronto, pero llevamos ya muchos años esperando y los regantes necesitamos medidas más a corto y medio plazo para solventar la situación actual de salinidad que presenta el río, ante el inicio de la próxima campaña», señala el presidente de la Junta Central de Regantes de la Margen Derecha del Guadalquivir, Álvaro Pallarés.

En este sentido, Pallarés es partidario de ir avanzando en la modernización «por fases», yendo «de la mano de la Administración y con el apoyo de todos los regantes de la margen derecha», que ocupan una superficie de 24.000 hectáreas.

La intención de la Junta Central es la de «ir haciendo actuaciones y obtener beneficios en cada campaña para asegurar unas buenas producciones de arroz» pues, «a día de hoy los agricultores estamos limitados por la influencia del tapón salino», lamenta. Por ello, han comenzado a ejecutar un proyecto para reunificar los desagües de la zona sur de la margen derecha en un mismo punto.

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