
El rendimiento medio de los cereales en Andalucía es de casi 3,40 toneladas por hectárea
El análisis de Cooperativas Agro-alimentaria arroja buenos datos tanto de rendimiento como de cifras finales de cosecha
El Consejo Sectorial de Cereales de Cooperativas Agro-alimentarias ha hecho público el segundo avance de datos de la cosecha de cereales, en el que destaca el análisis de los rendimientos: el rendimiento medio de cereales en España es esta campaña de 4 toneladas por hectárea, un 20% superior a la media de los últimos 5 años y un 6% por encima de la media sin contar con 2023, un año de pésima cosecha.
En Andalucía, la estimación se mantiene en poco más de 2 millones de toneladas, con un rendimiento medio de 3,39 toneladas por hectárea, un 257% más que el año pasado, que fue muy mala para el sector.
Volviendo a los datos nacionales, la cosecha esperada superará los 22 millones de toneladas, con un total de 5,6 millones de hectáreas, según datos del MAPA y la PAC.
No obstante, pese a que los datos son buenos y mejoran, con creces, las dos campañas anteriores, lo cierto es que la producción de cereales en España ha perdido casi 400 mil hectáreas comparadas con la media desde el año 2011. «A pesar de esta pérdida, el mejor manejo de los cultivos y el adecuado uso de semilla certificada y granos acondicionados para la siembra, son otra de las razones que, además del clima, han dado como resultado la gran cosecha de cereales 2024», especifican las cooperativas.

Por cereales, la cosecha estimada por Cooperativas Agro-alimentarias de España se reparte de la siguiente manera: para el trigo blando 7,2 millones de toneladas; durum 0,93 millones de toneladas; cebada 8,7 millones de toneladas, avena 1,13 millones de toneladas la cosechada para grano; centeno 0,29 millones de toneladas, y triticale 0,76 millones de toneladas, y a ello hay que añadir, 3,48 millones de toneladas de maíz, debido a la recuperación de la superficie.
Así ha influido el clima
El clima tiene un efecto importantísimo en la producción de cereales, afecta directamente durante el ciclo productivo y determina las condiciones de producción. España es un país de secano, y la temperatura es el factor del clima que más influye en el correcto desarrollo de la planta y formación de los granos en las espigas, y condiciona el rendimiento final del cereal.
Como puede observarse en el climograma del ciclo del cultivo del cereal, durante su desarrollo y en los meses más críticos para el llenado del grano, abril y mayo, no se ha producido estrés hídrico, por lo que el grano en la espiga se ha ido formando sin alteraciones, dando lugar a los buenos rendimientos de esta cosecha 2024.
Las dos anteriores cosechas han mostrado las dificultades de la producción de cereales y la amenaza del cambio climático, con el aumento de la temperatura, acompañada de sequía, que provocaron duros efectos con una fuerte caída de los rendimientos.