Cero químicos, energía solar y ahorro de agua: la producción onubense que triunfa
Flor de Doñana produce tres millones de kilos de fresas al año utilizando exclusivamente métodos ecológicos
La firma Flor de Doñana, con sede en Almonte, ha ido abriendo el camino en producción ecológica en el sector de los frutos rojos de Huelva y está marcando el paso en el control biológico de plagas y la política de ahorro de aguas, tan sensible en la comarca del espacio natural.
Con una producción anual de fresas de tres millones de kilos, la empresa que dirige Juan María Rodríguez Borrero, gerente, no utiliza ningún insumo químico, de manera que todos los aportes son materia orgánica y para combatir las plagas y/o enfermedades, utiliza insectos y fauna auxiliar.
«Después de muchos años, digamos hay una convivencia entre nuestra fauna auxiliar y los depredadores, las plagas en el campo, lo que no significa que tengamos al 100% controlado». Para hacer frente a nuevas plagas que puedan aparecer, Flor de Doñana tiene contratadas empresas externas (de Italia, Holanda y España) que se encargan de la vigilancia y seguimiento del estado de las plantas-
En cuanto a las políticas ambientales, la empresa mide la huella de carbono y la energía que utiliza para la producción procede de las instalaciones de energía solar que aprovechan las más 3.000 horas de luz de la zona, de manera que – explica- «las plantas se desarrollan de un modo lento pero constante».

Riego a través de sensores
La totalidad de las fincas que cultiva Flor de Doñana tienen las autorizaciones tanto del Gobierno andaluz, como de los departamentos de Medio Ambiente del Gobierno central y de la administración regional, así como las certificaciones de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CGH), que marca la regulación y ordenación del Plan de la Corona Norte de Doñana.
El agua procede de las comunidades de regantes establecidas en la zona y para disminuir el consumo y adaptarse a la normativa (4.500 metros cúbicos por hectárea), y Rodríguez indica que se han establecido políticas de ahorro mediante un sistema de riego con sensores de humedad que van indicando (al teléfono o al ordenador) cómo están las parcelas y dónde hay que regar o no. Con esta fórmula, se ha conseguido un ahorro de entre un 30-40% de agua.
Además, Flor de Doñana es empresa piloto en un programa de la Junta de Andalucía para medir la huella hídrica ecológica.
Envases biodegradables
En el envasado, esta empresa de Almonte comenzó hace cuatro años a cambiar el plástico por envases biodegradables, con una gama (tarrinas de cartón, de bosque sostenible, pasta de celulosa) que va desde el 100% biodegradables hasta un 50%.
El objetivo, subraya el gerente, es ser una empresa «freeplastic» en uno o dos años, conforme la tecnología y los materiales estén disponibles.