Fuera mitos: el aceite de oliva, el mejor aliado contra la obesidad
Con motivo del Día Mundial contra la Obesidad, un estudio prueba que el aceite es beneficioso a la hora de perder peso
Seis de cada diez españoles padecen problemas de peso, según datos del informe «The heavy burden of obesity» publicado en 2019 por la OCDE. Es más, el estudio refleja que un 23,8% de la población de España sufre obesidad, una de las grandes epidemias del siglo XXI que afecta a unos 650 millones de personas en el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Para combatirla, y con ocasión de que en este mes de marzo se celebra el Día Mundial contra la Obesidad, hay que recordad que no hay nada mejor para combatirla que una dieta sana y equilibrada. De hecho, los expertos no tienen dudas sobre cual es uno de los modelos más saludables: la dieta mediterránea, que se asienta sobre un alto consumo de verduras, frutas, legumbres, pescados, un moderado aporte de carnes y con los aceites de oliva como principal fuente de grasa, como recuerdan desde Aceites de oliva de España.
Experiencia real
Porque, al contrario de lo que muchos puedan pensar, una dieta rica en grasas saludables, como las que atesora el aceite de oliva virgen extra, ayuda a controlar nuestro peso. Así lo demostró el Estudio Predimed, como nos explica su coordinador, el doctor Ramón Estruch: «Cuando se diseñó Predmied, vimos que el 90% de los participantes tenía sobrepeso y obesidad. Nos preocupó, porque, con una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra y con frutos secos, dábamos muchas más calorías que al grupo de control que no tomaba aceite ni frutos secos».
«Nos preocupó que pasaría con el peso y el perímetro abdominal, dos factores de riesgo vascular. Lo que hemos comprobado en un seguimiento muy largo, de cinco años de media, es que incluso la gente perdía peso en los grupos en los que tomaban aceites de oliva, principalmente, y mantenían el perímetro abdominal, que es un éxito desde el punto de vista de salud pública», asegura Estruch.
Los resultados de dicho estudio son inapelables: los 2.543 sujetos que siguieron una dieta mediterránea suplementada con aceite de oliva virgen extra sin restricciones pesaban al final del ensayo (5 años más tarde) 0,88kg menos de media que al inició del estudio. Su perímetro abdominal se incrementó en 0,85 centímetros, algo lógico cuando vemos que los participantes tenían entre 55 y 80 años, edad en la que existe una notable tendencia a engordar.
En comparación, los que siguieron la misma dieta suplementada con frutos secos vieron como su peso medio se redujo en 0,40kg. Los 2.450 sujetos que siguieron una dieta baja en grasas experimentaron una disminución de peso menor, de 0,60 kg, con un aumento del perímetro abdominal de 1,20 centímetros.
Sin miedo a las grasas buenas
Ante la contundencia de los datos, el doctor Estruch no tiene la menor duda: «Las personas obesas o con sobrepeso no tienen que tener miedo de seguir una dieta mediterránea, en la que lógicamente están incluidos el aceite de oliva virgen extra y los frutos secos». No sólo controlan mejor su peso que aquellas personas que toman una dieta baja en grasa, sino que además experimentan una drástica disminución en el riesgo de padecer un accidente cardiovascular o diabetes.