
La demanda china tira al alza los precios de los cereales locales
Con estas cotizaciones y con las últimas lluvias se augura una buena campaña en la provincia de Sevilla
Las lluvias, por el momento, están siendo propicias a la campaña de los cereales de invierno en la provincia de Sevilla (trigo duro y trigo blando), y las buenas cotizaciones de las distintas materias primas, reflejadas en las últimas semanas en la Lonja de Cereales de Sevilla, animan también a las próximas siembras de girasol y maíz en el campo.
En el caso de los trigos, la evolución del cultivo está siendo «favorable», ya que tanto la climatología como los precios están de cara: «Las cotizaciones están subiendo y llegando a cotas que hace varias campañas que no se veían, con precios de 281 euros/tonelada para el trigo duro y de 240 euros/tonelada para el blando del grupo dos», señala el técnico de cultivos herbáceos de Asaja Sevilla, Fernando Rodríguez.
En el campo, el agua caída y la bajada de temperaturas de la primera quincena de enero, «provocaron que las plantas entraran en parada vegetativa, lo que resulta muy adecuado para un buen ahijamiento y, por tanto, para alcanzar mejores rendimientos, pues tampoco se han observado problemas destacados por plagas o enfermedades», destaca el técnico.
Así las cosas, la campaña avanza a buen ritmo, siendo Sevilla la provincia andaluza productiva líder tanto en trigo duro como blando, reafirmándose en Andalucía la tendencia de los últimos años, en donde la superficie de trigo duro va perdiendo protagonismo (un 26% menos desde 2018) y el trigo harinero va ganando importancia, creciendo un 38% en los dos últimos años.

La razón es que los precios del trigo blando se han mantenido en buenos niveles y los costes productivos son menores. Además del trigo, en las últimas semanas, casi todos los cereales han experimentado subidas en los precios fijados por la Lonja de Sevilla, especialmente el maíz, que a finales de enero subió de golpe 17 euros por tonelada.
Cotizaciones al alza
Así, en la última Comisión se fijó su precio en 238 euros/tonelada, aunque empezó el año cotizando a 213. Gran parte de la explicación a esta tendencia al alza en el mercado de los cereales locales hay que buscarla en los mercados internacionales, y más concretamente, en China.
Y es que China ha pisado el acelerador en sus importaciones de cereales, animando el mercado mundial y haciendo subir los precios, en un contexto de guerras comerciales, cerdos que alimentar y angustia general por la pandemia del Covid-19.
De hecho, en el caso del maíz, «China es el primer comprador mundial, aumentando sus importaciones un 215% respecto a la campaña pasada», destaca Fernando Rodríguez, ya que «precisa materia prima para la elaboración de piensos con los que alimentar a una cabaña de cerdos que se recupera tras dos años de incidencia de la Peste Porcina Africana, enfermedad que diezmó su producción».

Igualmente, «la decisión del presidente Putin de poner aranceles a la exportación de trigos a la Federación de Rusia desde el 15 de febrero al 30 de junio ha hecho reaccionar los mercados, subiendo los precios». Unos precios que, «según apuntan los mercados de futuros, parece ser vienen para quedarse», subraya el técnico de Asaja Sevilla.
Próximas siembras
Estos atractivos precios pueden influir animando la próxima campaña de siembras tanto en la provincia como en Andalucía, donde el maíz ha ido perdiendo superficie. No obstante, el cultivo es muy dependiente del agua de riego, por lo que el nivel de los embalses (al 37% de su capacidad), junto a los altos costes productivos, sigue actuando en su contra.
De hecho, el miedo a las restricciones hídricas, va a llevar a muchos agricultores a decantarse por el girasol en detrimento del maíz, cuyas siembras cogerán ritmo a partir del mes de marzo.
En el caso de las oleaginosas, se augura una campaña similar en superficie a la pasada (195.000 hectáreas en Andalucía), pero en la que el alto oleico pierde fuerza, por lo que las siembras se igualan al 50% entre el linoleico y el alto oleico, que también se igualan en precios. De hecho, tras varias semanas sin operaciones, la Lonja volvía a fijar precio para la pipa, saliendo a 505 euros la tonelada, tanto convencional como alto oleico.