aoliver-cocereales-jjubeda
Alejandro Oliver, presidente de Cereales Sevilla / J. J. Úbeda
Entrevista

Alejandro Oliver: «Si hay escasez de agua, el maíz será el perjudicado en beneficio del girasol»

El presidente de la Cooperativa de segundo grado Cereales Sevilla augura que el girasol y el trigo duro van a crecer en la próxima campaña

18/06/2019 Actualizado a las 09:36

Con el objetivo de «unir a todo el sector cerealístico» bajo un mismo techo, Alejandro Oliver tomó la presidencia de la cooperativa de segundo grado Cereales Sevilla hace menos de dos años, en octubre de 2014, cargo que compatibiliza con la presidencia del sector herbáceos de Cooperativas Agroalimentarias de Sevilla y de Andalucía, siendo también el vicepresidente a nivel nacional.

Además, preside la cooperativa agrícola San Sebastián de Lora del Río, que dispone de una de las mejores instalaciones para almacenamiento de grano de la provincia, con capacidad para más de 40.000 toneladas y con sistema de secadero de granos. El resto de su tiempo lo emplea «en el campo», ya que tiene 60 hectáreas en régimen de arrendamiento donde cultiva trigo duro, trigo blando, maíz, girasol, habas y algodón.

-¿Qué representación tiene Cereales Sevilla en el sector?
-Integra a 22 cooperativas, a unos 10.000 agricultores, un área de cultivo de 80.000 hectáreas cultivadas en las campiñas de secano y vegas de riego y una producción que ronda las 200.000 toneladas, donde se incluyen cereales (trigo, cebada, maíz, girasol) y proteaginosas, aunque estas últimas representan sólo un 10% de la producción total.

-Dentro de los distintos granos, ¿cuál es el cultivo mayoritario?
-Depende muchísimo del año y de los precios del mercado, pues de una campaña a otra puede haber grandes oscilaciones. Pero en términos más o menos generales, se mantiene una cantidad similar en el grupo del cultivo de maíz, de girasol, de trigo duro y de trigo blando.

-¿Se puede hacer una previsión de cómo será la próxima campaña?
-Los agricultores planifican su siembra según el comportamiento de los cereales en el año vencido. Es arriesgado hacer quinielas, pero se prevé que para la próxima campaña habrá entre un 15 y un 20% más de trigo duro que de blando, ya que los precios del cereal que se usa para la confección de pastas han sido superiores. El maíz lleva dos años muy malos, con precios por debajo del umbral de la rentabilidad, por lo que se habla de que habrá un descenso productivo. Al ser un cultivo de riego, se puede alternar bien con algodón, que se va a sembrar más, o bien con girasol, que también va a crecer. Además, se suma otra circunstancia determinante en la campaña, como es la sequía. Ya hay comunidades de regantes, como la del Bembézar, que están avisando que, si no cambia la meteorología y llegan las lluvias, va a haber escasez de agua para el riego, lo que perjudicará al maíz en beneficio del girasol, que requiere menos recursos hídricos.

-¿Cuál es el destino de los cereales que se producen en la cooperativa?
-El 90% se queda en el mercado nacional. Ha habido épocas que se ha exportado más, pero ahora, principalmente por el tema del precio, la mayoría de la mercancía se queda aquí. El 10% restante que se comercializa fuera va principalmente a los mercados de Italia e Inglaterra.

Vaivenes del trigo duro

-El trigo duro vivió unas semanas con cotizaciones muy altas y, a partir de ahí, no ha parado de bajar…
-Hubo unos 20 días en los que el precio estuvo disparatado. La razón es que se empezó a hablar que en Canadá había sequía y se preveía muy poca producción por los efectos del fenómeno de El Niño. A esto se suma que las cooperativas tenían guardado su trigo y no se estaba vendiendo, así que los mercados se pusieron nerviosos debido a la escasez de disponibilidades, lo que subió mucho las cotizaciones, hasta 400 euros la tonelada. No obstante, ahora los precios están bajando y hemos vuelto a donde empezó la campaña, sobre los 250 euros la tonelada, que son precios rentables para el agricultor.

-¿Las perspectivas son que el precio siga cayendo?
-De momento, parece que seguirán bajando. En Andalucía queda muchísimo trigo duro, y las noticias que tenemos es que se va a sembrar más superficie en Canadá, por lo que todo apunta a una caída en las cotizaciones. Pero cualquier suceso climatológico puede darle la vuelta a esta situación. El del trigo duro es un mercado muy técnico y no es raro que se den episodios con grandes oscilaciones en los precios. De hecho, en el año 2009 ocurrió algo similar y llegó a valer la tonelada hasta 600 euros.

Ayudas para el cereal

-La Consejería de Agricultura ha anunciado que propondrá que el trigo duro contemple una ayuda asociada en la revisión de la PAC. Al ser todavía un cultivo rentable, ¿cree que son necesarias las ayudas?
-Sí. El trigo duro ha pasado importantes crisis, de hecho, se redujo la superficie de siembra hasta en un 70%. Es un cultivo muy importante para Andalucía, pues por nuestra precocidad, somos de los primeros productores que salimos al mercado, ya que Canadá no tiene trigo duro hasta septiembre. Este año los precios son rentables, pero ha habido otros en que se ha pagado por una tonelada unos 160 euros. Es importante que tengamos un trigo duro de calidad, ya que en el trigo blando somos muy poco competitivos. Y la calidad requiere de inversiones. Por tanto, las ayudas serán vitales para que los agricultores sigan apostando por mejorar la calidad del trigo duro y cuenten con garantías de rentabilidad en su cosecha, pues hay que subrayar que los costes de producción son muy superiores a los del trigo blando y el rendimiento suele ser menor.

-¿Cuáles son los principales competidores de los cereales andaluces a nivel mundial?
-En el trigo duro tenemos a Canadá, Italia y a los países mediterráneos. En trigo blando a Europa, en girasol a los países del Este, y en maíz competimos con los mercados de Sudamérica.

-La diversificación de cultivos obligatoria para cobrar las ayudas del greening, ¿ha aumentado el interés de los agricultores por las oleaginosas y proteaginosas?
-Sí, mucho. El año pasado ya se sembraron muchas más habas, guisantes, colza o garbanzos, cultivos bastante minoritarios hasta la fecha. La reforma de la PAC ha traído un interés renovado por las proteaginosas. De hecho, en el caso de las habas, la producción ha crecido a más del doble.

-¿Cereales Sevilla apuesta por la innovación con nuevas variedades de semillas para los distintos granos?
-Cereales Sevilla es socia de Agrovegetal y aporta un 10% de su capital a esta empresa certificadora de semillas donde se está innovando siempre. Su principal labor se centra en la obtención y desarrollo de nuevas variedades de trigo duro, trigo blando y triticale. De hecho, más del 20% de la superficie de trigo sembrada en la zona sur de España está con variedades que pertenecen a Agrovegetal, como los trigos duros Don Ricardo, Don Valentín y Don Norman; los trigos blandos Tejada y Conil; y los triticales Bondadoso y Valeroso. Son variedades que buscan, además de una mayor producción y más cantidad de proteínas, una mejor respuesta ante el ataque de plagas o enfermedades. Aparte, las cooperativas también están apostando por la innovación dotándose de tecnología punta para el control de la selección del grano, así como para nuevos analizadores de proteínas.

Escrito por

Ámbitos