Alberto Ojembarrena: «El auge por el girasol alto oleico ha disparado los stocks para 2020»
Director de Marketing de Semillas y Desarrollo de Negocio en Nuevos Cultivos de Corteva Agriscience

Alberto Ojembarrena: «El auge por el girasol alto oleico ha disparado los stocks para 2020»

Corteva obtiene en su centro tecnológico de La Rinconada hasta 30.000 nuevas variedades de girasol al año, pero pocas llegan al mercado

02/11/2019 a las 09:00

El futuro de cultivos tan emblemáticos para el campo andaluz como el girasol y el maíz se escribe en Sevilla, de la mano de Corteva Agriscience. La multinacional agrícola cuenta en el municipio de La Rinconada con el centro tecnológico más importante a nivel mundial para la obtención de nuevas variedades.

De hecho, tecnología aplicada a semillas, protección de cultivos y soluciones digitales para la agricultura son los pilares sobre los que se sostiene la compañía. Corteva apuesta por la transferencia tecnológica y de conocimiento a través de la Cátedra de Agricultura Digital y Sostenibilidad que por primera vez imparte la Universidad de Sevilla, capacitando a los alumnos para «implantar y liderar proyectos de digitalización e innovación agrícola».

—El girasol sigue perdiendo peso al no ser rentable. ¿Puede la tecnología revertir esta situación?
—Sí. De hecho, el girasol estuvo durante muchos años clasificado como un cultivo secundario, pues había pocas variedades y sufría en Andalucía varios condicionantes adversos, como la sequía, la planta parásita del jopo, enfermedades como el mildiu o infestaciones de malas hierbas. En los últimos años, las nuevas variedades que surgen de programas de mejora vegetal, como los que desarrolla Corteva en el Centro Tecnológico de Investigación de La Rinconada, son capaces de conseguir no sólo que el girasol pueda desarrollarse, sino que dé mayor rendimiento por unidad de superficie, de manera más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.

—¿Cuántas nuevas variedades salen del Centro Tecnológico de Sevilla?
—La capacidad de obtención es enorme, llegándose a unas 30.000 cada año. No obstante, una pequeñísima cantidad de estas variedades son las que llegan al mercado cada año en los diferentes países donde se siembra girasol, pero es cierto que muchas se quedan sin comercializar porque a la hora de pensar en registrarlas, trabajos que duran dos años en el Ministerio de Agricultura, ya hay alguna mejor que puede ser más interesante para el agricultor. Cada año, nuestra empresa registra en España entre cinco y diez nuevas variedades, especialmente en girasol y maíz.

Alto oleico

—¿Por qué el girasol alto oleico, que cotiza más en el mercado, sigue siendo minoritario?
—Las variedades alto oleico no eran antes tan productivas como las convencionales, y los agricultores tenían que tener muy claro la razón de por qué sembrarlas, como un contrato de compra. Sin embargo, hoy en día esas diferencias poco a poco se están amortiguando. No obstante, la evolución del mercado mundial de los diferentes aceites vegetales no es estable, y los especialistas en este mercado nos enseñan que los precios están íntimamente enlazados con los stocks mundiales. El año pasado, los stocks de aceite de girasol alto oleico seguían por debajo de la demanda y los precios fueron altos, pero estos stocks se han multiplicado con la explosión de siembras de 2019, y no sabemos cómo va a reaccionar el mercado en 2020.

—¿Corteva trabaja con variedades alto oleico en previsión de que las siembras sigan en auge?
—El centro de La Rinconada permite lo que llamamos la conversión acelerada de líneas parentales, lo que significa que las variedades más productivas y mejor adaptadas del catálogo pueden convertirse en alto oleico, de la misma forma que pueden hacerse tolerantes a determinados herbicidas, o incorporar una resistencia al jopo o a enfermedades. Aparte, las variedades alto oleico que comercializamos bajo la marca Pioneer y, en concreto, con tolerancia al herbicida Express, son las que ya en 2019 nos han situado a la cabeza del mercado en España de girasol alto oleico.

—La compañía tiene un programa de investigación sobre tolerancia a sequía en maíz. ¿En qué consiste?
—Estamos ensayando más de 3.000 variedades comerciales y precomerciales del catálogo de Pioneer en Europa, sometiéndolas a diferentes periodos de estrés por sequía, ya sea en su fase de crecimiento, floración o madurez. El objetivo es conseguir identificar cuáles son los mecanismos de tolerancia a la sequía en aquellas variedades que, incluso en esas condiciones, son capaces de producir más que las semillas comercializadas hasta la fecha. Cuando esas variedades quedan identificadas pasan a denominarse variedades «AquaMax». Esta es una marca muy demandada especialmente en países centroeuropeos donde el maíz se cultiva en secano. En España, la inmensa mayoría del maíz se cultiva en regadío, pero el futuro nos indica claramente que con híbridos AquaMax, tecnologías de riego localizado y la nueva genética de ciclo más corto, se va a poder producir, al menos, los mismos niveles de hoy en día pero con un consumo hídrico mucho menor.

Agricultura digital

—Corteva está trabajando en la implementación de tecnologías de agricultura digital. ¿Cuáles?
—Trabajamos con imágenes en tiempo real de satélites que nos indican el estado de los cultivos y con el empleo de drones y sensores para captar datos más precisos a nivel de parcela. Hoy en día, del orden de 1.500 agricultores de toda España reciben semanalmente un informe del estado de sus parcelas por parte de Corteva, de los cuales, más de 200 son andaluces.

—Una apuesta por las tecnologías de vanguardia que tiene su colofón con la Cátedra Corteva…
—El impulso tecnológico que la agricultura digital está teniendo y su papel protagonista dentro de la actividad de Corteva hicieron vislumbrar una posible colaboración con la Universidad de Sevilla. La Cátedra de Agricultura Digital y Sostenibilidad Corteva Agriscience plantea una serie de acciones en materia de investigación y transferencia para convertir a Andalucía y a España en el epicentro del conocimiento sobre estas tecnologías emergentes.

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