La UE estudia prohibir el «sulfoxaflor», empleado para hacer frente al cotonet de Sudáfrica
Las sustancias autorizadas para tratar esta plaga se han reducido en 2020 a «sulfoxaflor» y a «acetamiprid»
AVA-Asaja ha afirmado que la Unión Europea «estudia suprimir» la materia activa fitosanitaria «sulfoxaflor», algo que, a juicio de la organización agraria «amenaza con dificultar aún más la precaria lucha contra el cotonet de Sudáfrica e incrementar los daños en los cítricos y caquis».
Según explica la organización agraria, las sustancias autorizadas para el cotonet de Sudáfrica se han reducido en 2020 a «sulfoxaflor» y a «acetamiprid», que a juicio de AVA-Asaja «se han demostrado mucho menos eficaces que el ‘clorpirifos’ y ‘metil clorpirifos’».
En este sentido, denuncia que «las soluciones de lucha biológica que están investigando las administraciones a día de hoy presentan serias dudas sobre su grado de implantación, precio y efectividad frente a la plaga».
Alternativas más sostenibles
Por ello, el «clorpirifos» o el «mancozeb» (un fungicida muy empleado en la agricultura valenciana cuyo uso dejará de estar permitido en 2021) permiten concluir a AVA-Asaja que «Bruselas lleva a cabo una insaciable y suicida restricción de materias activas sin dotar a los agricultores europeos de alternativas más sostenibles que sean tanto viables económicamente como de contrastada eficacia contra las plagas y enfermedades».
El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, considera además «inaceptable que la UE propicie este desastre sanitario mientras países terceros siguen colando en Europa sus cítricos tratados con materias activas prohibidas a los agricultores comunitarios».
Competencia desleal
La organización agraria informa de que el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (Rasff) ha notificado en los últimos dos meses «al menos» 15 interceptaciones de cargamentos citrícolas -mandarinas, naranjas y limones- procedentes de Turquía tratados con Clorpirifos y Metil Clorpirifos. Los países comunitarios que detectaron estos casos son Bulgaria, Eslovenia, Croacia, Hungría y Polonia.

A la vista de esta situación, Aguado denuncia que «la UE sigue asfixiando e intenta matar a los productores de frutas y hortalizas europeos. No sé qué más ha de ocurrir para que en Bruselas entiendan que hace falta un cambio radical de su política fitosanitaria, que ofrezca a los agricultores europeos no más problemas, sino soluciones eficaces para combatir las plagas y enfermedades».
«Y ello pasa necesariamente por imponer criterios científicos frente a postulados ideológicos, apostar por la investigación y eliminar la competencia desleal de países terceros. Si Bruselas se dedica a dejarnos en la estacada y a defender a nuestros competidores, habría que preguntarse para qué necesitamos una UE», ha agregado.
Pérdidas en otras comunidades españolas
Según estimaciones de AVA-Asaja, las pérdidas provocadas por el cotonet de Sudáfrica tras la supresión de otros dos compuestos («clorpirifos y metil clorpirifos») «se han disparado, solo en la presente campaña, hasta los 150 millones de euros en los cítricos y caquis de la Comunitat Valenciana», ha indicado la organización en un comunicado.