
La superficie del melón crece un 25%, mientras que la sandía se estabiliza esta campaña
Asaja Almería prevé un aumento significativo en los cultivos de melón, tomate y pepino en la campaña de primavera 2025, aunque los costes sociales siguen siendo un desafío para los agricultores
Asaja Almería ha presentado su valoración inicial para la campaña agrícola de primavera 2025, destacando cambios importantes en la distribución de los cultivos en la provincia. Según las primeras estimaciones, la superficie de melón ha crecido entre un 20% y un 25%, mientras que la sandía se mantiene estable, tras haber enfrentado plagas en la campaña anterior.
El cultivo del melón ha experimentado un incremento significativo, impulsado por la menor incidencia de plagas y virus, y por la búsqueda de rentabilidad por parte de los agricultores. Las variedades tradicionales, como el melón piel de sapo y el melón amarillo, continúan siendo las preferidas, mientras que variedades como el Galia y el Cantaloup siguen en descenso debido a la baja rentabilidad de años anteriores.
«Este aumento refleja la confianza de los agricultores en un cultivo que no ha enfrentado graves problemas fitosanitarios y que ofrece buenas expectativas en el mercado», señaló Asaja Almería.
En el caso de la sandía, la superficie sembrada se mantendrá en niveles similares a la campaña pasada. Las siembras tempranas, habituales en la zona de Níjar, siguen marcando el calendario de producción, aunque la aparición de plagas en la última temporada ha limitado su expansión.
Tanto la sandía como el melón dependerán este año de las condiciones climáticas primaverales, especialmente de un clima poco lluvioso, esencial para el cuaje y el desarrollo óptimo de estas plantas de verano.
Otro de los cultivos destacados es el tomate primavera, que ha registrado un incremento del 40% en la superficie sembrada, posicionándose como uno de los protagonistas de esta campaña. Por su parte, el pepino, especialmente el tipo Almería, también ha tenido un crecimiento notable del 30%.
Este aumento en tomate y pepino se debe, en parte, a los daños causados por el parvispinus en cultivos de ciclo largo como el pimiento, lo que ha llevado a muchos agricultores a diversificar y optar por alternativas más viables.
Aunque los agricultores han logrado adaptarse a las demandas del mercado y a los retos fitosanitarios, los costes de producción siguen siendo un obstáculo importante. Asaja Almería destaca que los costes sociales, especialmente, suponen un desafío para la sostenibilidad de las explotaciones, a pesar de que el aumento en otros insumos se ha estabilizado tras un alza del 30% en campañas anteriores.
Según Asaja Almería, esta campaña estará marcada por la capacidad de adaptación de los agricultores a los cambios en el mercado y los retos climáticos. La organización destaca el dinamismo del sector agrícola de la provincia, que sigue innovando y diversificando sus cultivos para garantizar su sostenibilidad y mantener a Almería como un referente en la producción hortofrutícola.