
La naranja de Egipto impacta de lleno en la campaña andaluza
El sector reclama que los etiquetados sean claros, incluso en zumos, para que el consumidor elija con seguridad
Tras la pésima campaña del año anterior, los cítricos encararon la 2023/24 con más esperanza y mejores precios, aunque el aforo de cosecha fuese similar. Sin embargo, superado el ecuador de la campaña, y confirmada la baja producción, desde el sector se muestran muy preocupados por la paralización de los mercados, impactados, sobre todo, por la entrada de naranja procedente de Egipto.
«A pesar de que teníamos poca naranja, lo cierto es que la primera mitad de la campaña estaba funcionando muy bien en cuanto a los precios, que eran bastante aceptables», detalla Ricardo Serra, presidente de Asaja Sevilla y citricultor.
Sin embargo, en febrero, la industria empezó a comprar «ingentes» cantidades de naranja egipcia, lo que ha tenido dos efectos en Andalucía: por un lado, se ha abarrotado el mercado y prácticamente no se marcan cotizaciones, ya que no hay operaciones comerciales.
Y, por el otro, desde el sector remarcan que las naranjas que han llegado recientemente de Egipto «son de una pésima calidad», con algunas partidas afectadas incluso por heladas. Esto provoca que los consumidores se ‘desanimen’ y dejen de comprar naranjas que, además, no están precisamente baratas en los lineales.
Renegociado de contratos
De hecho, Serra avisa que en Asaja han conocido casos en los que, incluso, se han renegociado contratos de compraventa de naranjas que ya estaban pactados, algo «cuestionable legalmente» pero en el que, al final, pierde el agricultor, que se ve obligado a aceptar si no quiere quedarse con la fruta ‘plantada’.
Aunque el libre mercado es incuestionable, desde la organización agraria llaman la atención sobre varios asuntos ‘cuestionables’ que se están dando a raíz de la entrada de Egipto.
El primero, es que el sector reclama, de nuevo y como viene haciendo en las últimas semanas en las movilizaciones, que se garantice que la naranja que entra desde terceros países está producida con los mismos estándares que se le exigen a la fruta española. Las llamadas ‘cláusulas espejo’.

Que se especifique su origen
Por otra parte, los citricultores piden que, si se exporta y comercializa, se haga dejando claro que se trata de naranja de Egipto. «Tiene que ponerse claramente cuál es su origen, para que el consumidor tenga la posibilidad de elegir si quiere esa fruta o no, no vale el truco del cartel que reza ‘envasado en España’ y que luego, en un rincón escondido, ponga ‘origen Egipto’», detalla Serra.
Etiquetado confuso
Es el caso, por ejemplo, de las naranjas denunciadas por Asaja Córdoba hace unos días, por venderse como locales. Según la organización cordobesa, se observaron en un supermercado de la capital, bajo varios carteles de ‘Naranja Nacional’. En concreto, figuraba en la etiqueta en un tamaño destacable y con rótulos que se repiten sucesivamente ‘Naranjas de Palma del Río’ o ‘El origen es su garantía’. En un tamaño muy pequeño, impreso en la etiqueta, figuraba el origen de las naranjas: Egipto.
De otro lado, desde Asaja también llaman la atención sobre el uso de esta naranja extranjera en la fabricación de zumo algo que, aseguran, no ha sido usual en otras campañas y que se ‘esconde’ en los envases de bebida.
«Pedimos a las compañías que utilicen naranja de terceros países para elaborar sus zumos que lo especifiquen claramente en la etiqueta», insiste Serra.
El citricultor hace un llamamiento a los consumidores para que elijan producto de origen local frente al procedente de terceros países. «No se puede comparar la calidad y el sabor de una naranja cogida hace dos días en el Valle del Guadalquivir con la de otra que lleva un mes en un contenedor del barco que la trae de Egipto», lamenta. Por ello, afirma, es indispensable obligar a las empresas a especificar bien el origen de los productos, para que los consumidores puedan elegir con seguridad.
Lonja de Córdoba
La falta de operaciones también se ha reflejado en la última sesión de la Lonja de Córdoba, donde no ha cotizado la salustiana en fresco, por ejemplo, y se ha registrado un número apenas testimonial de operaciones de lane late.
De hecho, el propio servicio de Información Agraria y Pesquera de la Junta asegura en su último informe que «el mercado de los cítricos continúa parado», tanto en la recolección de fruta en campo, pues aún quedan fincas donde la fruta no se ha cosechado, con en la actividad de comercialización de los almacenes.
Según la Junta, son varios los factores que están influyendo en la pendiente negativa sufrida por los cítricos, entre los que destaca el aumento de las importaciones europeas de cítricos de países terceros, con un precio más competitivo. Además, también influye la bajada de la demanda de esta fruta, sobre todo por la subida de temperaturas de las primeras semanas de febrero. Por otra parte, hay que tener en cuenta el adelanto de la temporada de otras frutas, así como la existencia de un mayor porcentaje de calibres medianos o pequeños esta campaña.