Las lluvias dan el pistoletazo a la recolección de la naranja y surge cierto optimismo en el sector
El sector afronta con buenas sensaciones la primera parte de la campaña, y se espera buena comercialización
Las lluvias de estos últimos días, aunque más escasas de lo deseando en algunas zonas de Andalucía, parece que servirán de pistoletazo a la recolección de cítricos. Hasta ahora, se habían recogido algunas partidas más avanzadas, pero había poco movimiento, a la espera de que bajasen, por fin, las temperaturas y cayese algo de agua.
«La naranja necesita temperaturas más frías, humedad y, por supuesto, lluvias, para terminar de engordar, coger color y aumentar su contenido de zumo», detalla Ricardo Serra, presidente de Asaja Sevilla. Y es que las temperaturas casi veraniegas que se han dado durante todo octubre, con mínimas nocturnas también muy altas, han retrasado la cosecha citrícola en Sevilla.
No obstante, desde el sector espera que, en esta semana, empiece ya a animarse el mercado. Signo de ello es que ya son muchos compradores los que están interesados y se están cerrando, incluso, operaciones con partidas relativamente importantes que se empezarán a recolectar en cuanto la naranja esté lista. «Hay la sensación de que la primera parte de la campaña irá bien, ya que hay demanda de naranja de calidad y calibre grande», asegura Serra.
Contrato firme
Por todo ello, y antes de que se generalice el cierre de operaciones, desde Asaja Sevilla aconsejan a los agricultores «que se precipiten», y que no cojan la naranja antes de tiempo, sino que esperen a que madure correctamente en el árbol. «La comercialización de naranjas verdes o desverdizadas nos perjudica a todos, ya que hace que el consumidor rechace el producto, cuando la naranja andaluza es de muy alta calidad si se recoge en su momento», recalca el presidente de la organización agraria.
Además, Serra aconseja a los citricultores olvidarse de la venta a resultas y hacer siempre las operaciones «con un contrato firme». «Hay que hacer que se cumpla la Ley de la Cadena Alimentaria, que haya un contrato con un precio fijo y una serie de condiciones, es lo mejor para que la campaña transcurra con beneficios al agricultor», detalla.

Competidor sudafricano
Hay otro factor que juega a favor de la naranja andaluza: la naranja sudafricana, que tradicionalmente ha sido la principal competidora en Europa, está sufriendo de sobremanera la subida de costes del transporte y el combustible: los portes son más caros y está llegando menos cantidad a Europa.
Además, hay que sumarle el incremento de coste que supone para Sudáfrica aplicar el «cold treatment», o tratamiento en frío, impuesto por la UE para controlar la plaga de la polilla de la naranjo (Thaumatotibia leucotreta) a las importaciones que vienen del país africano.
«Todo esto hace que los cítricos de Sudáfrica vengan con unos costes altos de salida y que no sean tan rentables», detalla Serra, que asegura que esto «hace todavía más competitiva» a la naranja andaluza en Europa.
Como consecuencia, se prevé que las exportaciones andaluzas de cítricos sigan creciendo en la campaña 2022/23. Cabe recordar que en la pasada campaña se exportó el 15,4% de la producción obtenida, unas 412 mil toneladas, por un valor de 338 millones de euros. Alemania, Francia y Portugal son los principales destinos de la naranja andaluza, aunque el cítrico que más se exporta sigue siendo el limón (un 25,5% de la producción).
Moderado optimismo
Teniendo en cuenta este panorama, y a la espera de que en los próximos días arranque definitivamente las cortas de la primera parte de la campaña, sobre todo de navelinas, la variedad reina de la primera parte de la campaña, hay razones para ser «moderadamente optimistas».
Eso sí, hay menos fruta, tal y como advertían los aforos, y después se ha visto en las fincas. En concreto, la campaña, que se prevé que sea la más baja de la década en España, arrancaba con una cosecha estimada de 1,99 millones de toneladas de cítricos en Andalucía, un 25,1% menos que en la campaña anterior.
En cuanto a la naranja, que aglutina un 67% de la producción total de cítricos en la región, la bajada será de un 29,9% respecto a la pasada campaña, unas 1.346.688 toneladas previstas. Dentro de este descenso general, el Valle del Guadalquivir, con las provincias de Sevilla y Córdoba, es la zona que más ha acusado la falta de agua. En Sevilla, principal provincia citrícola, en concreto, se prevé que la cosecha de naranja baje un 38,5% respecto a la anterior.
«La impresión del sector es que, cuando se ha entrado en las explotaciones con la intención de recolectar, la cantidad de naranja es todavía más inferior de lo que preveían los aforos», se lamenta el presidente de la patronal agraria. No obstante, Serra insiste:hay razones para que sea una campaña «razonablemente buena». «Recordamos la importancia de que los agricultores vigilen lo que firmen, que establezcan una fecha límite de recolección, cierren precios y no dejen nada sin atar», detalla.
Sí que va muy bien, afirma el presidente de Asaja Sevilla, la recolección y comercialización de la clementina, con la que ya se han cerrado bastantes operaciones y que cuenta con bastante demanda.

Respecto a los precios, se espera que sean relativamente buenos. Aunque aún no han empezado a marcar cotizaciones la Lonja de Córdoba ni el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, dos de las principales referencias para los citricultores andaluces,
Sí ha marcado cotizaciones la Lonja de Valencia, con la Navelina y la Salustiana a 0,22 €/kg. El año pasado por estas fechas, ambas variedades se movían en torno a 0,20 €/kg, pero pocas semanas después llegaron a bajar hasta los 0,11 €/kg. En la Lonja de Córdoba, la Navelina tuvo una cotización media, en la campaña pasada, de 0,16 €/kg, y la Salustiana de 0,11 €/kg.
Y es que cabe recordar que la pasada campaña citrícola fue una de las peores de los últimos años. En concreto, y según datos de la Junta de Andalucía, los precios en origen de los cítricos andaluces descendieron muy considerablemente, sobre todo la naranja (un 42,3% menos). Le sigue la mandarina (un 16%) y el limón (un 12,1%).
Los precios medios, teniendo en cuenta todas las variedades, fueron de 0,15 €/kg para la naranja, 0,42 €/kg para la mandarina y 0,29 €/kg para el limón.
Consumo local
La llegada de temperaturas más bajas es, además de clave para que la naranja termine de madurar, muy importante para impulsar el consumo, un punto fundamental para que la campaña vaya a su debido ritmo.
Por ello, desde el sector piden, como han hecho en campañas anteriores, que los consumidores elijan naranja local en los supermercados y fruterías, una manera de apoyar al sector agrario andaluz, y sevillano, y de fomentar la sostenibilidad.
Además, la naranja andaluza puede presumir de mayor calidad que la proveniente de países terceros, que ha pasado largos períodos en cámaras frigoríficas