Trigo sarraceno, la nueva apuesta de Algosur tras la quinoa
El grupo empresarial que dirige Antonio Martín Antúnez está seleccionando las variedades más idóneas para Andalucía, con objeto de producir las semillas y que éstas sean comerciales «lo antes posible»
Según la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (Esyrce) publicada por el Ministerio de Agricultura, en 2020 (con datos provisionales), se han sembrado 6.166 hectáreas de quinoa en Andalucía, 2.202 de ellas en secano. En 2019, el dato era apenas la mitad, con 3.377 hectáreas totales.
Se trata de un cultivo que ha crecido vertiginosamente en muy poco tiempo. De hecho, en poco más de una década, la superficie de quinoa está pisándole los talones a la de un cultivo mucho más arraigado en el campo andaluz, como es la remolacha azucarera, que contó con 6.302 hectáreas en la campaña 2019-2020.
Parte de este éxito se debe al grupo Algosur, quien en 2007 introdujo el cultivo en Sevilla como un ensayo experimental en Lebrija, buscando nuevas producciones que aportaran mayor rentabilidad a los agricultores.
La quinoa sigue ganando adeptos entre los agricultores ya que, gracias al trabajo del departamento de I+D de Algosur, «están llegando nuevas variedades que están funcionando muy bien en secano y en regadío, y que suponen una alternativa muy esperada a los cultivos herbáceos tradicionales», declara la responsable de I+D, Susana Vilariño.

De hecho, «somos la única firma que ha sembrado quinoa roja y quinoa negra en toda España, siendo éste el primer año que se siembra quinoa negra en Europa». Algosur ha sido capaz de adaptar la quinoa a las características agroclimáticas de Andalucía, produciendo con eficiencia en extensivo y consiguiendo un grano comercial integral y de gran calidad biológica.
Nuevo pseudocereal
Un hito que espera repetir apostando por el trigo sarraceno, otro pseudocereal mucho más rico en minerales si se compara con el arroz, el trigo o el maíz. Se trata del nuevo «as» que guarda en la manga la empresa con el objetivo de introducirlo como alternativa en la rotación de cultivos.
Por lo pronto, Algosur cuenta con seis hectáreas de ensayos de trigo sarraceno, que ya se han cosechado, por lo que en septiembre se realizará la segunda siembra. El trabajo se centra ahora «en la selección de las variedades más idóneas, y después tenemos que producir las semillas, con la idea de que aproximadamente en un año ya se puedan comercializar».
El trigo sarraceno es un grano de creciente interés en los mercados, debido a su alto valor nutritivo y a la posibilidad de preparar con su harina panes, galletas y pastas libres de gluten. Además, su cultivo es fácil y barato incluso en agricultura ecológica, debido a su ciclo corto de ocho a diez semanas.
Segundo cultivo
Este ciclo tan corto permite que se pueda sembrar como segundo cultivo dentro de un mismo año agrícola, por ejemplo, detrás de leguminosas, maíz u hortalizas, aumentando la rentabilidad de la campaña agrícola.

También es un cultivo barato para el productor, debido a que entre las operaciones de siembra y de recolección no son necesarias otras tareas agrícolas adicionales, ni tampoco aportaciones de agroquímicos, lo que permite incrementar el balance de beneficio del año agrícola.
Pero tiene más ventajas, pues además de ser saludable para el consumidor y rentable para el agricultor, es beneficioso para el medio ambiente. Sus necesidades en abonado son bajas y se la considera una especie mejoradora del suelo por su capacidad de estabilizar agregados y utilizar fósforo insoluble.
Los ensayos de Algosur se centran tanto en riego como en secano, buscando obtener el máximo rendimiento. Por otra parte, como el grupo empresarial también ha entrado en el negocio del olivar, contando este año con 3.000 hectáreas de olivos en seto y pensando en poner en cultivo otras 2.000 hectáreas más, «vamos a hacer ensayos de trigo sarraceno como cultivo intercalado en las calles del olivar», explica Susana Vilariño.
Silo Las Cabezas
El «Silo Algosur Las Cabezas» es donde se procesará, además de la quinoa, los otros granos dentro del proyecto «sin gluten» en el que la empresa está inmersa, como el trigo sarraceno o el amaranto. Esta planta industrial está habilitada para la recepción y la prelimpieza del grano, con capacidad para procesar hasta cien toneladas a la hora, e incluye un secadero donde poder almacenar la producción.
Algosur espera esta semana retomar la recolección de quinoa en municipios como Écija y Lebrija, así como en Sevilla y Córdoba, tras el parón obligado por las últimas lluvias. El rendimiento obtenido en riego alcanza, de media, las 3,5 toneladas por hectárea, frente a las 2 toneladas por hectárea que se han logrado en secano, según ha señalado la empresa.