La sandía alcanza los precios más altos de la campaña en Almería
En la última semana la producción se ha incrementado en torno a un 20%
El esfuerzo realizado por empresas de semillas, agricultores y comercializadoras para posicionar en los mercados la sandía almeriense está obteniendo sus resultados. Durante la segunda quincena de mayo se han alcanzado los precios más elevados de esta campaña, coincidiendo además con el mayor pico de producción.
La sandía, en todos sus tipos, presenta este año unas cualidades organolépticas óptimas. El sabor y la textura son excepcionales en negra, rayada y mini, aunque destacan los calibres de mayor tamaño debido a las altas temperaturas que se registraron en meses anteriores.
En el último mes, de mediados de abril a mayo, la sandía negra no ha bajado de los 0,60 euros el kilo en los mercados de origen, llegando a valores de 0,79 euros. Del mismo modo, la sandía rayada se ha vendido por encima de 0,50 euros, siendo su cotización más alta 0,65 euros el kilo. Por su parte, el tipo mini ha llegado a alcanzar 0,70 euros y su mínimo ha sido de 0,50 euros el kilo.
Aumento de la producción y la superficie
En la última semana la producción de sandía se ha incrementado un 20% alcanzando los máximos niveles. Según fuentes de comercializadoras del sector, la demanda de esta fruta sigue en ascenso tanto a nivel nacional como en Europa donde la climatología favorece el consumo de este producto hortofrutícola.
Al comienzo de la campaña de sandía, desde Almería se impulsaron varias iniciativas para fomentar el consumo a través de anuncios de televisión, prensa y redes sociales, ya que la provincia andaluza es la primera a nivel nacional en exportación de esta fruta que tiene como destinos principales Alemania, Francia y Reino Unido.
Este ejercicio agrícola la superficie de cultivo es ligeramente superior, en torno a un 1%, alcanzando las 10.600 hectáreas, principalmente invernadas, aunque también se registran cultivos al aire libre en el Levante almeriense. Se estima una producción total de 589.000 toneladas, una cantidad similar a la registrada en 2019.