
Los líderes del tomate: de un puesto en el mercado a comercializar 30 variedades distintas
La cooperativa CASI, principales productores de tomate en Europa, obtuvieron más de 4 millones de euros de beneficios en 2021/22
Desde Almería, la Cooperativa Agraria y Ganadera San Isidro, CASI, puede procesar en su sede hasta 3 millones de Kilos de tomate por día. Arrancaron en los años 60 y evolución sigue siendo la palabra que los define. Esfuerzo que los convierte en la gran subasta de referencia. En la campaña de 2021/222, batieron récord en el plano económico, con un saldo positivo de más de 4,2 millones de euros de beneficios.
Son 75 años de trabajo los que han llevado a esa sociedad cooperativa andaluza líder del tomate en Europa al reconocimiento como tal, e incluso a apostar por la producción 100% ecológica a través de un equipo multidisciplinar especializado en este tipo de producción.

El tomate como protagonista
Según afirma su presidente, Antonio Bretones, esta campaña ha estado marcada por la carencia del producto estrella. «Se ha incrementado el precio del tomate, dada la extensa lista de insumos que han elevado sus costos, tales como materias primas, suministros, combustible o fitosanitarios. No obstante, en general, nuestros socios productores se mantienen optimistas».
CASI comercializa más de 30 variedades de este fruto, además de productos hortofrutícolas como pimiento, berenjena, calabacín, sandía, pepino o melón. Sin embargo, el eterno protagonista sigue siendo rojo, con aproximadamente un 90% del total de la producción.
«Variedades de las que más del 50% son Rar, Corazón, Adora o Pink, dando respuesta a las demandas del mercado». También hay espacio para commodities como el tomate en rama, pera o bola, constantes en esta entidad.
Como un tendero en el mercado de abastos de tu ciudad
¿La puesta en marcha? Un pequeño puesto de venta en el mercado central de la ciudad fundado en 1944 por un grupo de agricultores de la Huerta y Vega de Almería que se unieron con el objetivo de comercializar directamente sus productos.
La gran protagonista de aquellos primeros años que elevarían, sin saberlo, a muchos agricultores de esta provincia andaluza, fue la patata, cultivada en la Vega almeriense durante el invierno. Producto de gran calidad que se beneficiaba del clima benigno de la zona y de las manos expertas de quienes la trataban.

La ingente cantidad de productos vendidos a causa de la alta productividad de los nuevos sistemas de cultivo convirtió en insuficiente el pequeño puesto de venta de sus inicios. Hecho que obliga, en los primeros años de la década de los 60, la utilización de almacenes improvisados en los que desarrollar un nuevo sistema de venta: la corrida o subasta a la baja, que pronto se convertiría en un método muy popular.
Entre los hitos más destacables de esta sociedad cooperativa almeriense, 1969 es el año en el que se inaugura el primer almacén de Los Partidores; unos años más tarde, CASI comienza las gestiones en pro a la exportación de tomate al continente europeo. Los años ochenta llegan con la consolidación del sistema de subasta en origen o la confección y el envasado por parte de los socios en sus instalaciones particulares.
El año de la Expo 92 ajusta el funcionamiento de CASI a los criterios de la Comunidad Europea tras el reconocimiento como Organización de Productores de Frutas y Hortalizas (OPFH). Así fue cómo la famosa ley de oferta y demanda transformó este comienzo en lo que hoy conocemos como CASI, cooperativa almeriense líder en la producción del tomate.
Décadas de trabajo a las espaldas
Un pequeño grupo de agricultores comenzaba la andadura hace 79 años. Hoy suman alrededor de 1.700 socios colaboradores y de pleno derecho, incluyendo las más de 3.000 familias que viven directa e indirectamente de esta cooperativa.
Exportaciones a escala europea que sitúan a esta entidad en la mira hacia la sostenibilidad y el cuidado del medio ambiente. «Compromiso y consciencia con una economía sostenible desde el control hídrico del cultivo, pasando por la notable reducción de los envases de plástico, hasta infraestructuras de renovables como placas solares para el suministro energético», fija como objetivo el presidente de la entidad.

«Todo trabajo que implique unión de fuerzas es sumar»
Casi ocho décadas con un objetivo común, «comercializar el producto de nuestros socios, así como coordinar todos los servicios necesarios para ayudar a su producción, mediante la orientación de nuestro propio departamento técnico, ayudas y asesoramiento en certificaciones y un largo etcétera», indica el presidente, Antonio Bretones.
A pesar de la lucha continua, el sector agroalimentario no queda libre de contratiempos e inclemencias climáticas. La creciente competencia internacional de terceros países competidores «con distintas exigencias y costes como Marruecos o Turquía; la sequía que arrastramos, especialmente en el sur de España, la subida del precio de los insumos o el relevo generacional», son algunos de los retos a los que entidades como CASI tienen que hacer frente.
Sin embargo, una campaña con aproximadamente «200 millones de kilos producidos y una facturación de CASI 240 millones de euros», habla por sí sola.