Cocereales apuesta por guardar trigo duro en un mercado alcista
La cooperativa prevé exportar menos grano, debido a la gran demanda de la industria nacional
Con el 70% de la cosecha de trigo duro ya recogida en la provincia de Sevilla, la cooperativa de segundo grado Cocereales es optimista respecto a la nueva campaña de comercialización, al menos, en lo que a precios se refiere.
La campaña estará marcada por una merma importante de volumen debido a rendimientos muy irregulares en campo, por una buena calidad del grano y por una alta demanda del mercado, ya que «todos los actores, la industria semolera, las cooperativas, los comerciantes y los agricultores llegan con stock cero», afirma el gerente de Cocereales, Arturo Hidalgo.
Una circunstancia que «debe reflejarse en unos precios que parten al inicio de la campaña ya por encima de la cotización de las anteriores, con 260 euros la tonelada y subiendo, pese a que no se están realizando operaciones».
Poco margen para exportar
Además, se da la circunstancia de que Pastas Gallo (una de las industrias semoleras líderes en España, junto con Harinera Vilafranquina y Mercograin) ha trasladado desde Barcelona a Córdoba, concretamente a la fábrica del municipio de El Carpio, su producción de pasta seca tanto corta como larga, que incluye espaguetis, macarrones, pajaritas y casi todo lo que más se consume, por lo que «las necesidades de trigo duro van a crecer a nivel regional, lo que, unido a una cosecha más corta que la anterior, dejará poco margen para la exportación», señala Hidalgo.
Así, el gerente de Cocereales calcula que «como máximo se podrían exportar unas 100.000 toneladas desde Andalucía, cuando ha habido campañas en que la oferta con posibilidades de salir al exterior era de 300.000 y hasta 400.000 toneladas de trigo duro».

Con esta circunstancia, Cocereales afirma que «si hay que apostar por guardar algún cereal este año, sin duda, es el trigo duro», pues aunque aún no se están haciendo operaciones, «eso tiene que cambiar y la industria tiene que empezar a comprar mercancía ya». Además, en el mercado internacional los precios también están altos, entre otras cosas, motivados por la sequía de Canadá, principal exportador mundial de trigo duro.
Cocereales afirma que su prioridad es «satisfacer a la industria nacional en primer lugar», aunque «no a cualquier precio», pues «exigimos las mismas condiciones que nos da el mercado internacional». En la anterior campaña, Cocereales se hizo «trader», llegando a acuerdos con cooperativas no socias y con comerciantes para comercializar materias primas en unas condiciones ventajosas para todas las partes y sin especular. Así, las previsiones de la empresa para este año son comercializar «unas 100.000 toneladas de trigo duro, de las que aproximadamente el 50% es producción de las cooperativas socias».
Cocereales cuenta actualmente con 16 entidades asociadas y unos 10.000 agricultores de las provincias de Sevilla, Huelva y Cádiz. La cooperativa produce y comercializa cereal (trigo duro, trigo blando, cebada y maíz), oleaginosas (girasol linoleico y alto oleico), proteaginosas (garbanzos, habas y guisantes) y cultivos forrajeros como el triticale, comercializando en común por encima del 50% de la producción total, que ronda las 200.000 toneladas al año.
La cooperativa ha finalizado su plan estratégico 2018-2021 con «más de un 90% de ejecución», por lo que ya está trabajando en el siguiente plan, también a tres años , y que presentarán en la Asamblea General que tendrá lugar en septiembre.

Mercados de futuro
Cocereales quiere ser un agente activo en los mercados de futuro. Para ello, la cooperativa ha contratado a la consultora americana StoneX, especializada en coordinar sesiones de entrenamiento y capacitación de empresas en Futuros, con el objetivo de empezar a hacer operaciones de cobertura de riesgo, que no son especulativas.
Ya en la campaña 2019-2020, Cocereales accedió, por primera vez, al mercado de futuros, comprando 2.000 toneladas de aceite como cobertura de riesgo a una venta a futuros de 4.500 toneladas de pipas. Sin embargo, la idea es «operar también con el resto de materias primas, ya que los mercados de futuros siempre dan oportunidades que no queremos dejar marchar», afirma el gerente.
Otra de las novedades de la empresa es su crecimiento en la sección de semillas, abonos y fitosanitarios. Así, Cocereales lleva tres años haciendo abonos de fosfato diamónico (DAP) y fertilizantes de urea, con un volumen que ha crecido de 2.200 a 10.000 toneladas en tan breve periodo, erigiéndose este año como uno de los mayores compradores de urea de España.
Saldo en positivo
En los tres últimos años, la entidad que preside José Ortega Cabello ha crecido a doble dígito, consolidando su estrategia hacia un modelo cooperativo más profesionalizado, lo que también ha tenido reflejo en la cuenta de resultados, pasando de 19 a 47 millones de euros en la facturación.
De hecho, la cooperativa de segundo grado ha terminado los dos últimos ejercicios con saldo positivo, «algo que no había ocurrido en los últimos 30 años», por lo que «llevamos dos anualidades devolviendo parte de la cuota que aportan los socios».
De hecho, este último año, la entidad ha devuelto «el 65% de la aportación económica que pagan los socios, lo que nos está haciendo ganar confianza entre nuestros agricultores que cada vez aportan más volumen de granos para la comercialización en común».