La vendimia en el Condado de Huelva será ‘excelente’: «No hay ni rastro de mildiu este año»
El Consejo Regulador avanza que la cosecha estará en la media después de un 2025 muy difícil, y da una serie de recomendaciones a los viticultores para mantener la calidad
El Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Protegidas «Condado de Huelva» y «Vinagre del Condado de Huelva», junto a la Indicación Geográfica Protegida «Vino Naranja del Condado de Huelva», afronta la vendimia, que arrancará en pocas semanas, con «optimismo y buenas perspectivas».
Así lo confirma el presidente del Consejo Regulador, Vicente Pérez García de Prado, que, aunque asegura que aún es pronto para hacer aforos, se prevé que la cosecha esté sobre la cifra de una campaña normal, alrededor de los 20 millones de kilos.
«El año pasado fue catastrófico por el mildiu, que mermó un 50% de la cosecha», recuerda García de Prado. Por contra, este año, la climatología ha sido diferente, y favorable, por lo que no se han registrado ataques de mildiu de consideración.
«Gracias a que hemos estado muy pendientes del viñedo, y a la rápida intervención en los focos localizados para evitar la propagación a fincas colindantes, la uva se encuentra actualmente libre de plagas y enfermedades», detalla el presidente del Consejo Regulador.
Por otra parte, el organismo ha difundido entre sus viticultores inscritos una serie de recomendaciones de buenas prácticas. El objetivo de esta iniciativa, respaldada por el Pleno del Consejo, es contribuir a la obtención de una vendimia de máxima calidad y garantizar que la materia prima llegue a las bodegas en las mejores condiciones posibles para la elaboración de vinos de excelencia.
«Los buenos vinos nacen en el campo. La calidad final no depende de la elaboración en bodega, sino que comienza meses antes, en el viñedo, por eso las decisiones agronómicas, el seguimiento de la maduración de las uvas y la correcta gestión de la cosecha son claves», asegura Vicente García de Prado.
En un contexto marcado por campañas cada vez más condicionadas por la climatología, el Consejo Regulador considera fundamental reforzar la comunicación con los productores para preservar el potencial enológico de la uva.

«Estas recomendaciones no pretenden ser únicamente una guía técnica, sino una llamada a la responsabilidad compartida de todo el sector», asegura García de Prado. «La reputación de los vinos y vinagres del Condado de Huelva depende de miles de decisiones que se toman cada campaña en nuestros viñedos. Cuidar la calidad de la uva es cuidar el futuro de nuestras bodegas, de nuestros agricultores y de nuestra denominación de origen».
Seguimiento de la uva
Tal y como explican desde el Consejo Regulador, es a partir de mediados de julio cuando los servicios técnicos inician un minucioso seguimiento del estado de maduración de la uva, realizando muestreos dos veces por semana. Durante estas inspecciones se evalúa si el crecimiento de la vid sigue los parámetros normales y se analizan variables críticas como el pH, la acidez y el nivel de azúcar de la uva. «Con todos estos datos, vamos dando a los viticultores la recomendación de cuándo es mejor empezar la recolección», comenta el presidente del organismo.
En Huelva, el calendario está escalonado según la variedad de la uva, que madura en momentos distintos. de la uva se organiza de forma progresiva según el ciclo de maduración de cada variedad. A finales de julio se inicia la campaña con las variedades más tempranas, concretamente el moscatel de grado menudo y el ‘Sauvignon blanc’.
En agosto arranca la recolección de lasLa vendimia en el Condado será «excelente» y sin plagas con la Syrah y el Tempranillo a la cabeza. Posteriormente, se sigue con las variedades blancas y, finalmente, con la Zalema, la uva autóctona, cuya recogida se concentra en los últimos días de agosto y los primeros compases de septiembre.
Recogida nocturna
Para garantizar que el fruto llegue a las bodegas en condiciones óptimas, el Consejo Regulador prioriza la planificación logística y el cuidado térmico durante la recogida. Por ello, recomiendan a los productores realizar la vendimia por la noche o durante las horas más frescas del día, lo que da esa imagen tan característica de todos los veranos, con linternas en los viñedos, y permite reducir al máximo el tiempo de transporte para evitar la exposición prolongada al sol.
Asimismo, para frenar fenómenos de oxidación y fermentaciones prematuras, se debe evitar el aplastamiento del grano generalizando el uso de cajas pequeñas de 15 kilos y controlando la carga de los remolques.
Por otro lado, se incide en un estricto control sanitario e higiénico, instando a los viticultores a separar adecuadamente las partidas que presenten daños por plagas o podredumbres para no comprometer la calidad del mosto general. Finalmente, se destaca la obligada limpieza microbiológica de todos los utensilios, remolques y tolvas, combinando estas acciones con prácticas sostenibles como la gestión responsable de las cubiertas vegetales y la protección del suelo.