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Viñedos de Marcelino Serrano / B. M. S.
Sector vitivinícola

Recuperando la tradición enológica desde un rincón de Jaén

Blanca María Serrano, de Viñedos y Bodega Marcelino Serrano, premio Andalucía de Agricultura y Pesca, en la categoría de 'Iniciativa de Mujeres'

18/11/2024 a las 07:00

La Junta de Andalucía ha otorgado los XVIII Premios de Andalucía de Agricultura y Pesca, en la categoría de ‘Iniciativa de Mujeres’, a Blanca María Serrano, ingeniera técnico agrícola con la especialidad de Industrias Agrarias y Alimentarias, y licenciada en Enología.

Para el jurado, esta joven jiennense encarna la renovación y el relevo generacional al frente de Viñedos y Bodegas Marcelino Serrano, empresa fundada en 2002 por su padre, Marcelino Serrano, concretamente una bodega familiar, ubicada en el Paraje Natural El Cascante, en el término municipal de Alcalá la Real (Jaén).

Muy agradecida por este reconocimiento ha compartido con ABC la historia de su empresa, que empezó como una labor artesana de vinos del terreno en el bajo de la vivienda familiar, contando con una pequeña parcela experimental de 0,75 has. con diferentes variedades de vid, para convertirse en una gran bodega con vinos diferentes de autor muy reconocidos en países como Alemania, Países Bajos, Bélgica y Francia.

Fue en el año 2000 cuando se recuperó una tradición enológica perdida en la Comarca Sierra Sur de Jaén legalizándose una Mención Geográfica de Vinos de la Tierra. En aquellos años, la joven Blanca estaba estudiando Ingeniera Técnico Agrícola con especialidad en Industrias Agrarias y Alimentarias por la Universidad de Almería y al ver a su padre Marcelino Serrano muy animado en montar y legalizar su pequeña bodega se planteó estudiar Enología en la Universidad de Córdoba.

Así continuó el sueño y la pasión de su padre Marcelino construyendo juntos el negocio familiar, como ella recuerda con tanto cariño «durante ese tiempo ampliamos las instalaciones de bodega con la construcción de una nave de elaboración de 150 metros cuadrados. Hicimos grandes inversiones en maquinaria puntera de alta tecnología. En 2016 montamos un viñedo ecológico de 5 hectáreas a nueve kilómetros de la bodega plantando variedades resistentes a enfermedades. Variedades que sabíamos que daban gran calidad de caldos gracias a la información que cogimos de la parcela experimental ubicada en la bodega que en su día montó mi padre Marcelino hace 40 años».

Viticultura ecológica e influencia de su padre

Actualmente, Blanca está centrada en la elaboración de vinos ecológicos con uvas de sus dos parcelas ecológicas y vinos de la tierra (con indicación geográfica protegida) de las parcelas de los viticultores de la comarca que ella personalmente controla. «Estos viticultores están comprometidos conmigo y yo con ellos y sabemos que el objetivo final es hacer vinos de calidad dirigiendo nuestra línea de producción y cultivo a la viticultura ecológica, muy demandados en centro Europa».

El fallecimiento de su padre a mediados de agosto de 2024 le ha servido de impulso para seguir con este, a veces complicado, y maravilloso negocio enológico.

«Haber contado con la experiencia de mi padre Marcelino todos estos años ha sido fundamental, su apoyo y consejo me han hecho estar suficientemente capacitada para nuevos retos» asegura Blanca Serrano que se ve lo suficientemente preparada para este negocio, donde su profesionalidad, ilusión, juventud y su energía se han convertido en las claves del éxito de este negocio con sello propio.

La galardonada, Blanca Serrano, y su padre / B. M. S.

Enoturismo y turismo de interior

Blanca Serrano siempre ha tenido claro que el objetivo principal de su empresa es hacer vinos de calidad. Las condiciones climáticas y edafológicas de la comarca lo permiten y ha quedado demostrado porque se han elaborado grandes vinos respaldados por sus marcas que el mercado demanda. «Se están produciendo vinos ecológicos de gran calidad y mis marcas son reconocidas a nivel nacional y europeo» asegura la enóloga.

La envidiable localización de la bodega en un paraje de belleza singular: el Paraje del Cascante, situado a 1.000 metros de altura sobre el nivel del mar. a medio camino entre importantes ciudades patrimonio de la Humanidad, Granada y Córdoba, orientada al sureste de las Sierras de la Martina y sierras de la Comarca Sierra Sur de Jaén, así como a Sierra Nevada, han despertado en Blanca el entusiasmo por hacer enoturismo, turismo de interior y cultural.

El propio paraje de la bodega se encuentra en una de las torres vigías del siglo XI, la Torre del Cascante, declarada Bien de Interés Cultural al igual que la Fortaleza de la Mota, de la que se tiene una excelente panorámica desde la bodega. «En mi bodega explico la historia de Alcalá la Real, una tierra de raíces vinícolas, pues ya en el siglo XVI la Reina Juana de Castilla y su hijo Carlos V otorgaron a Alcalá la Real el Privilegio del Vino».

Etiquetas con identidad propia

Actualmente, elaboran vinos espumosos naturales por el método champenoise a partir de una variedad autóctona de Jaén que han recuperado: la variedad blanca Torrontés y tienen dos marcas personalizadas: «Privilegio de los Reyes Católicos» y «Mis Raíces», ésta última cuenta con una maravillosa historia en la que se descubrió por casualidad los bisabuelos de su padre, Marcelino Serrano, que ya hace 150 años también elaboraban vino.
Blanca se muestra muy agradecida por el gran equipo humano que hay detrás de este gran trabajo: una mujer que lleva la parte administrativa, contable y de atención al cliente en la oficina de Alcalá la Real, un podador y varios peones para trabajos específicos de desbrozado y curado, y varias mujeres, contratadas a tiempo parcial, para la poda en verde y la recolección de la uva en época de vendimia.

«En este momento, el mayor reto es seguir adelante con mis viñas, mi bodega, mantener la calidad e incluso mejorar los vinos que siempre hemos querido hacer mi padre Marcelino y yo. Pero ahora él ya no está conmigo. Un hombre tan extraordinario y bueno que tanto me apoyaba. Hay que seguir su legado y todo lo bueno que me aportó y enseñó» relata emocionada.

La joven galardonada tiene previsto estar presente en ferias comerciales y eventos promocionales del sector del vino para conseguir que distribuidores y compradores internacionales conozcan sus caldos y cerrar acuerdos de comercialización en el país o región.

Ampliar el enoturismo

Además, seguirá trabajando en el enoturismo «en mi caso se puede visitar los viñedos, todas las instalaciones de la bodega y realizar una cata de nuestros vinos con degustación de aperitivos típicos de nuestra comarca así como conocer la historia».

En definitiva, Blanca María Serrano se ha empeñado en vender la gran historia que ha tenido siempre Alcalá la Real con el vino y en recuperar un patrimonio vinícola familiar que pasará a las siguientes generaciones.

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