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Cultivo de remolacha / Agrónoma
Sanidad vegetal

¿Quieres sembrar remolacha azucarera? Esto es todo lo que debes saber

Para las parcelas de secano se recomienda sembrar entre el 25 de septiembre y el 31 de octubre, y entre el 15 de octubre y el 30 de noviembre para las de riego

13 septiembre 2020, 14:01

«Con el objetivo de obtener los máximos rendimientos y una buena calidad en las parcelas destinadas al cultivo de la remolacha azucarera», la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF) de la Junta de Andalucía ha publicado los pasos a seguir para realizar una correcta plantación del cultivo.

En primer lugar, señala que esta plantación deberá comenzar con una buena elección de la parcela. Si bien, para llevar a cabo esta elección asegura que se deben tener en cuenta tres recomendaciones: dejar un mínimo de 2 años sin cultivar remolacha en la misma parcela y sembrar preferentemente después de barbecho en blanco en secano, mientras que en riego cualquier cultivo típico de la zona son aptos como cultivo previo.

Como tercera pauta a seguir, la RAIF aconseja evitar parcelas donde se hayan aplicado en el cultivo anterior herbicidas con las siguientes materias activas: isoxaben, oxifluorfen, prosulfocarb, terbutilazina, clorsulfuron, florasulam, mesotriona y sulfosulfuron.

Primeros procedimientos

El siguiente paso sería una buena preparación del terreno, con el fin de obtener un perfil del suelo óptimo para que la semilla pueda germinar y enraizar sin dificultad, permitiendo a su vez un satisfactorio desarrollo de la planta.

Para ello, afirman desde la Junta de Andalucía, es «fundamental» efectuar un correcto abonado de fondo. Así, primero se tomará una o varias muestras de suelo y estas se enviarán a un laboratorio especializado en analítica de suelo.

En este marco, la RAIF señala que la muestra de suelo ha de ser representativa de la parcela, por lo que se deberán recoger tomas de distintos puntos. Estas tomas tienen que mezclarse bien antes de ser enviadas al laboratorio, debiendo pesar la muestra definitiva entre 1 y 2 kg.

Después de haber elegido el abono, se aplicará antes de las últimas labores de preparación del suelo, utilizando una abonadora bien calibrada que proporcione una distribución del abono lo más uniforme posible, explica la Red de Alerta.

La siembra sería el siguiente paso a efectuar, pero antes de empezar a sembrar  se debe elegir una variedad que se adapte lo mejor posible tanto a nuestro suelo como al clima donde se encuentra nuestra parcela.

Fechas y humedad

En cuanto a las fechas, para las parcelas de secano se recomienda sembrar entre el 25 de septiembre y el 31 de octubre, y entre el 15 de octubre y el 30 de noviembre para las de riego. Al respecto, la RAIF detalla que «la experiencia de varios años ha demostrado que sembrar pronto incrementa los rendimientos finales».

Además, incide en que «hay que tener en cuenta que el lecho de siembra de las parcelas de secano debe poseer un tempero suficiente para poder proporcionar a las semillas la necesaria humedad para poder germinar y enraizar de forma satisfactoria».

«Por este motivo las siembras de estas parcelas no deberán comenzar hasta que lleguen las primeras lluvias de otoño, y, por supuesto, que éstas sean realmente importantes», asevera.

Maquinaria necesaria

Por otro lado, la máquina sembradora empleada deberá estar revisada y calibrada adecuadamente antes de empezar a funcionar, debiendo estar bien adaptada a cada tipo de terreno.

Asimismo, la sembradora deberá depositar la semilla a unos 2-3 cm de profundidad, dosificando adecuadamente ésta para conseguir la densidad de plantación deseada. La velocidad de siembra no debe ser superior a 6 km/h.

Además, la distancia entre semillas deberá ser, tanto en riego como en secano, de 14-16 cm, y la distancia entre líneos de 50 cm (en secano, 55 cm como máximo), de modo que la densidad de plantación definitiva debería de ser de 70.000 plantas/ha en secano y de 100.000 en regadío. Como requisito, «la semilla empleada será de categoría certificada y procederá de productores oficialmente autorizados».

Tratamientos fitosanitarios

Finalmente, «con el fin de proteger a la semilla de ataques de hongos e insectos de suelo», la Red de Alerta recomienda el empleo de semilla tratada con fungicidas y/o insecticidas autorizados.

Hay que recordar que los fungicidas e insecticidas utilizados en esta operación deberán estar autorizados, tanto para el cultivo como para la plaga/enfermedad, en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

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