¿Cómo eliminar los cadáveres de una granja con bioseguridad?
Una incineradora inteligente elimina los riesgos de contagio y ahorra costes al ganadero
Cuando en una explotación ganadera o granja se produce un brote de muertes de animales por distintas causas surge un grave problema. El productor, además de tener que asumir la pérdida económica de sus animales, debe proceder a la inmediata retirada de los cadáveres, ya que son un foco peligroso de contagio. Pero esta tarea no siempre resulta fácil para el propietario.
Hasta ahora, la única manera de eliminar los cadáveres de los animales muertos era su recogida por parte de un camión, que va recogiendo los cuerpos de animales por distintos lugares y los lleva a una planta especial de renderización.
Esta forma de eliminación de los animales inertes no es nada higiénica, ya que supone llevar muchos cuerpos fallecidos de animales que, durante su recorrido hasta la planta, pueden provocar infecciones y enfermedades.
Además, normalmente, la recogida de los animales fallecidos no es inmediata, y cuanto más tiempo permanezcan los cadáveres en las instalaciones de la granja, más aumenta las posibilidades de contagio, bien a las personas empleadas en la explotación, bien al resto de los animales.
Nueva tecnología
Para evitar esta situación, dos emprendedores andaluces han creado una Incineradora Para Eliminación de Cadáveres de Animales (Ipeca), que permite eliminar en el momento los cadáveres de animales de cualquier especie descartando el riesgo de propagación de enfermedades y con un ahorro de costes de gestión para el ganadero de entorno al 60%, sustituyendo al camión de retirada.
Esta máquina inteligente ya ha sido implantada en explotaciones de los municipios de Aguadulce, Guadalcanal, y Pedrera (Sevilla), Huesa (Jaén) y Jerez de la Frontera (Cádiz).
Creada por ganaderos
Tras esta innovación llamada Ipeca están Juan Gómez y Manuel Otero, de Soluciones de Bioseguridad SL. Esta idea empresarial, actualmente apoyada por el programa de impulso al emprendimiento tecnológico Minerva de la Junta de Andalucía y Vodafone, surgió tras vivir en la granja de uno de los promotores un episodio de brote de diagnosis de la enfermedad de Newcastle, que podía producir intoxicaciones alimentarias.
«Comenzamos a desarrollar Ipeca para aumentar la bioseguridad en las granjas y aportar garantías en el proceso de producción alimentaria», asegura Manuel Otero. Actualmente se comercializan dos modelos de Ipeca en función de la capacidad de carga (hasta 500 y 250 kilos, respectivamente).
Cuenta con dos cámaras, que son las que hacen el trabajo de eliminación. Además, las cenizas que se generan por la eliminación de los cadáveres se pueden reutilizar en el sector de la agricultura.