La lana de oveja, de deshecho a motor económico
El proyecto Lana Merimorena logra el Premio Corteva por su trabajo para darle salida los 250.000 kilos de lana que se producen en la sierra de Huelva y que, actualmente, no se aprovechan
Cuando la trashumancia era una práctica común, las ovejas paraban en la sierra de Huelva para comer y proseguían su camino hasta las regiones norteñas, donde se hacía al completo el proceso de producción y tratado de la lana y, por ende, donde se quedaban todas las ganancias que generaba.
No obstante, hace décadas que el ganado trashumante ha pasado a ser una excepción, y las ovejas viven y comen en la zona en la que se establecen, por lo que la lana también se queda ahí. «Hemos detectado que, si bien antes los esquiladores compraban la lana, ahora no se le da valor ninguno, y los 250.000 kilos que se producen en la sierra onubense se quedan en el campo para quemarlos o, en el mejor de los casos, compostarlo», detalla Natalia Escarte.
Ella, junto a sus compañeras Bea y Sete, son las impulsoras del proyecto «Lana Merimorena», ganador de la categoría universitaria del Programa TalentA, la iniciativa de Corteva y Fademur (Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales).

En Cortegana
El objetivo principal de la iniciativa es aprovechar el proceso de producción de la lana para crear ganancias que redunden en Cortegana, donde se ubican, y el resto de la sierra de Huelva.
Y es que, estas jóvenes, que provienen de familias dedicadas al campo, han querido llamar la atención sobre que en Andalucía y Extremadura no exista ni una sola instalación para transformar la lana, algo que ellas quieren cambiar gracias a «Lana Merimorena».
«La lana tiene muchos subproductos valiosos, como la lanolina, y lavándola y peinándola pueden hacerse multitud de productos, como los jabones afiletrados, que están de moda», resume Natalia Escaño.
«La lana merina es una opción sostenible y, además, es transpirable, hipoalergénica, termorreguladora, aislante, ignífuga e impermeable. Es una materia prima con miles de opciones, incluso para uso industrial», resumen las impulsoras del proyecto.
Un ‘problema’ para el ganadero
Sin embargo, mucha queda abandonada en el campo y convirtiéndose, incluso, en un problema para el ganadero. En muchos casos se lleva a terceros países, como China, donde se transforma y procesa y vuelve a España convertida en productos que multiplican su precio. Una pérdida, aseguran, de recursos que puede remediarse.
«Lo máximo que ha cotizado esta temporada el vellón de una oveja, es en torno a 2 euros, y solo aquellos de muy alta calidad, pero de normal rondan el 1 €, por lo que la mayoría de las veces ni siquiera se vende», detallan.
Por ello, el primer paso del proyecto, que comenzó hace casi tres años y ya ha dado formación sobre cómo es el proceso de producción de la lana a muchas de las asociaciones de mujeres de la zona, es crear un lavadero de lana para dar salida a esta fibra natural «tan valiosa e importante en el ámbito ganadero de la sierra, y que ahora mismo no se considera más que un deshecho».