
La dehesa, el ‘punto débil’ de Andalucía contra la peste porcina africana
En este ecosistema, el cerdo ibérico convive en libertad con animales salvajes como los jabalíes, lo que hace más fácil el contagio
Andalucía se prepara contra la posible llegada de la peste porcina tras los seis casos confirmados en Barcelona. La Consejería de Agricultura ya ha reunido a organizaciones, productores y cooperativas para afrontar una estrategia de prevención de la enfermedad, que no afecta a humanos ni a otras especies, pero que puede llegar a transmitirse en apenas 2-4 días desde un cerdo o jabalí infectado a otro a través de la saliva, la orina, heces, secreciones nasales o el mismo aire que respiran. De hecho, se especula que los jabalíes de Cataluña pudieron haberse contagiado ingiriendo un embutido contaminado que habría llegado en transporte por carretera.
No obstante, está considerada de categoría A por la Unión Europea, por lo que se deben adoptar medidas precisas para lograr su control y erradicación lo antes posible en las zonas afectadas
Aunque desde la Junta se considera que, aún, no es demasiado probable que llegue a la región, lo cierto es que Andalucía se enfrenta a esta enfermedad, que hacía 31 años que no se detectaba en España, con una característica que la hace más vulnerable: las dehesas y la ganadería extensiva.
El tejido productivo de porcino en Cataluña, donde se han confirmado los casos, es distinto al andaluz: se basa en macrogranjas que, si se confinan y aplican las medidas de bioseguridad de manera eficiente, pueden ayudar a frenar la enfermedad.

Cerdos ibéricos en el campo
Sin embargo, la ganadería porcina andaluza es distinta: muchos cerdos se crían en libertad, en la dehesa (de hecho, ahora mismo están los ibéricos en montanera), o en semi libertad. Esto hace que, si llega la enfermedad a la región, sea mucho más difícil pararla.
«Los cerdos ibéricos comparten el territorio donde hay jabalíes, esos animales no están en una granja y no se puede controlar el contagio», reconoce Felipe Molina, presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos y Ganaderas en Extensivo. Aunque ahora ahora mismo existen más medidas de prevención y seguridad sanitaria que hace décadas, cuando la peste porcina era una enfermedad más frecuente en la UE, lo cierto es que el sector ganadero andaluz ya está en alerta.
Por ello, los propios ganaderos ya están siguiendo algunas directrices, justo ahora que es cuando más cerdos ibéricos hay en el campo. «Se están tomando precauciones, como que no entren en las explotaciones vehículos diferentes y cuando hay cazadores, tener cuidado de que no entren vehículos que hayan venido de otros sitios». «Si se da en más comunidades, habrá que hacer cribados», lamenta.
Sobrepoblación de jabalíes
Otro de los frentes donde la Junta de Andalucía actuará como prevención es la sobrepoblación de jabalíes, un factor que destacan como «desencadenante» de numerosas enfermedades animales, como la propia peste porcina y la tuberculosis bovina. Por ello, piden el control de la especie y un censo de este animal silvestre en toda España. Según especifica el propio Ministerio en su ‘Guía de Campo’, en la fase de prevención previa a la entrada de la enfermedad, que tiene a los movimientos de animales salvajes como principal vía de movimiento, debe disminuirse la población de jabalíes silvestres y reforzar la vigilancia.
Desde Asaja Sevilla también se ha reclamado, en el encuentro con la Consejería de Agricultura, que debería facilitarse su caza en los cotos y agilizar los trámites necesarios para poder controlar su número.