Los precios de arrendamiento para la montanera suben más del 30%
Sector del ibérico

Los precios de arrendamiento para la montanera suben más del 30%

Arranca la campaña de engorde del cerdo ibérico en la dehesa con muy buenas perspectivas en la provincia de Sevilla

11/09/2019 Actualizado a las 13:29

Los ganaderos de porcino inician a partir de esta semana una montanera que se presenta con muy buenas perspectivas en la provincia de Sevilla. Los cerdos ibéricos comenzarán a entrar en las dehesas para realizar el tradicional engorde en una campaña que arranca con buena producción de bellotas, especialmente de alcornoques, y en la que la hierba, que hasta ahora venía siendo escasa, tendrá un desarrollo óptimo y acelerado tras las lluvias registradas el fin de semana.

La campaña pasada fue también muy favorable para el sector productor del ibérico, con precios que oscilaron entre los 29 y 32 euros la arroba, dependiendo de la pureza y la alimentación del animal, por lo que ante la caída de las primeras bellotas «se presiente cierto ánimo y optimismo entre los ganaderos, pues hay visibles indicadores objetivos que avalan la teoría de que el sector está en recuperación», declara el técnico de Ganadería de Asaja Sevilla, José Manuel Roca.

Entre estos indicativos señala que «el precio de arrendamiento de explotaciones adehesadas para el engorde de cochinos ha crecido entre un 30 y un 40%». El ganadero que no tiene finca en propiedad «está dispuesto a invertir más en alquilar explotaciones extensivas al entender que esa inversión la va a poder recuperar debido a las buenas cotizaciones del ibérico». Unas cotizaciones que, según Roca, «deben ir al alza en esta campaña, ya que no hay stocks de productos del cerdo ibérico como jamones o paletas, y los almacenes y establecimientos tienen que volver a llenarse para realizar con normalidad su campaña de comercialización».

Sube el consumo

Además, «el consumo nacional está al alza, especialmente en fechas señaladas y próximas en el calendario como la Navidad, y las exportaciones también van a buen ritmo. Este auge de la demanda y la falta de reservas de piezas curadas debe corresponderse con una subida de los precios en la presente campaña», recalca el técnico de Asaja Sevilla.

Por último, José Manuel Roca explica que «el precio del porcino ibérico de cebo de campo (que se alimenta a base de cereales y pastos en la dehesa y está preparado para el sacrificio sin haber pasado por la montanera) continúa subiendo en el mercado», por lo que «esa subida tiene que trasladarse al ibérico de bellota, que es la categoría superior».

Para esta campaña se prevé el sacrificio de «más de 3,5 millones de ibéricos de todas las categorías», una cifra superior a los 2.800.000 cerdos sacrificados en 2015 pero «nada preocupante para el sector», subraya el técnico de Asaja Sevilla, que valora el trabajo desarrollado por los ganaderos, industriales y mataderos para adaptarse a la Norma de Calidad.

La normativa, tras dos años de aplicación, ha supuesto «más organización y trasparencia al sector y una mejor trazabilidad de los productos ibéricos». Pero no todo son luces en la nueva legislación. Por ello, Asaja Sevilla continúa instando al Ministerio del ramo a corregir algunos flecos en la norma vigente. Entre estos destaca «la obligatoriedad de tener reproductores machos con libro genealógico».

Con cerdas ibéricas

Los machos de la raza porcina Duroc se utilizan para cruzarlos con las cerdas ibéricas. De hecho, el 90% de la producción de cerdo ibérico nacional está cruzada con Duroc, pero el problema radica, según la patronal agraria, en que la raza Duroc de libro genealógico que exige la Norma de Calidad «nada tiene que ver con el Duroc de campo que habita en las explotaciones extensivas en las dehesas andaluzas». De hecho, el Duroc de libro es «más adecuado para el cruce con otras razas de producción intensiva que nada tienen que ver con el ibérico», ya que conllevan una producción y rendimiento acelerado.

Así, un semental de dos años de edad alcanza cerca de 300 kilos, «un peso totalmente inadecuado para la monta directa de hembras ibéricas puras», señala el técnico de Asaja Sevilla. Por contra, el Duroc de campo se caracteriza por ser «más pequeño, con cañas finas, y se asemeja a la raza del cerdo ibérico, lo que lo hace más adecuado para el cruce».

Por ello, Asaja Sevilla subraya la necesidad de abrir un registro específico para sementales de la raza Duroc de campo, «una variedad que han adaptado los ganaderos de extensivo, llegando a una línea de selección que es la que necesitan las explotaciones andaluzas», apunta Roca.

Capa de montanera

Otro de los caballos de batalla de la patronal es la capa de montanera. Los productores están obligados a cumplir con el número máximo de cochinos a engordar por hectárea que establece la Norma de Calidad en su anexo, un coeficiente que se asigna en función de la superficie vegetal cubierta de cada explotación, es decir, en función de una foto aérea que cuantifica el porcentaje de árboles que tiene cada finca. En este sentido, Roca critica que «es muy injusto que la sombra de un árbol sea la que determine la capacidad productiva de una finca, lo que ha creado cierto malestar en el sector».

Los ganaderos han podido alegar este año, por primera vez, la capa de montanera asignada. Pero, ante el inicio de la campaña de engorde del ibérico, los productores siguen a la espera de la respuesta de la Administración para saber cuántos cerdos podrán entrar este año en sus fincas.

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