Su compañía ha pasado momentos complicados en los que parecía perder el tren tecnológico, pero ahora ha resurgido de las cenizas tras una dura reestructuración y puja de nuevo en un mercado completamente global, el de la telefonía móvil.
—¿Cuántos móviles han vendido por todo el mundo este año?
—En el primer trimestre fueron 10,5 millones, en el segundo 11 millones y en el tercero 10,4.
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Claes Svensson
—¿Cuántos el año pasado?
—Sobre 60 millones. Este año serán menos pero el precio medio al que vendemos cada terminal ha subido de 114 euros a 154, por lo que hemos disparado el valor en sólo un año
—¿Cuál es la posición de Sony Ericsson en la clasificación de fabricantes de móviles en el mundo?
—Tenemos alrededor del 5% del mercado y una tercera posición. Pero a mí me gusta más hablar en términos de valor añadido, y ahí tenemos un 9%, también terceros, porque nuestra estrategia es ser líderes en valor, no en volumen. Estamos presentes en todos los estratos del mercado pero no tanto en segmento bajo. Debido a la situación financiera, ya hace un par de años que estamos trabajando con la misma estrategia, fabricando nuevos productos en el segmento medio y alto. En España por ejemplo tenemos la tercera posición del mercado después de Nokia y Samsung.
—¿Los«smartphones» son el futuro?
—No, creo que hay mercado para muchos tipos de teléfonos. Lo que hay ahora es más y más capacidades de los productos y más que habrá en el futuro. Primero fue la cámara, la música, ahora internet, las aplicaciones de email y en el futuro podrás pagar con el teléfono y serás capaz de controlar todo tu entorno, comunicarte y por ejemplo llenar de leche tu nevera, etc. En los mercados más maduros los aparatos tienen herramientas más inteligentes mientras que en los mercados emergentes hay necesidades más básicas.
—Ahora mismo hay muchas marcas y productos de móviles: Nokia, Apple, HTC, Sony Ericsson. ¿Son demasiados para este mercado?
—No, no creo que sean muchos, y además probablemente habrá más. Las plataformas abiertas nos dan más oportunidades para los fabricantes para llegar al consumidor. Llegarán chinos y otros que vendrán con sus propias plataformas. No creo que vaya a haber menos jugadores, sino más.
—¿Qué ha significado Apple y su iPhone para este mercado?
—Para ser honesto, creo que ha sido genial. Porque hasta entonces el mercado estaba dormido, nos ha servido para dar un giro y buscar lo que el consumidor quiere. Ahora tenemos internet en el móvil, y eso es fantástico para el consumidor. Los cambios en los gustos nos permiten a los fabricantes abordar el mercado de una forma diferente. Con la preparación de Ericsson y Sony en la parte del consumo electrónico y música, tenemos una excelente posición.
—Ahora tenemos una nueva plataforma que es el iPad. ¿Será un éxito?
—Ya veremos. A partir de ahora veremos tablets y otros dispositivos más pequeños. Con la convergencia de la industria veremos más dispositivos.
—¿Están pensando en hacer uno?
—Por supuesto. Pero no puedo decir cuándo va a ser.
—¿Qué resultados financieros esperan para 2010?
—En lo que va de año hemos sorprendido al mercado y a los analistas anunciando beneficios. En ese sentido, estamos dentro de una importante reestructuración, reduciendo empleados así como otros gastos. Algunos recortes han sido dramáticos. Nuestra ambición es seguir siendo rentables y llegar a ser más sanos como marca.
—¿Continuarán los despidos?
—Hemos reducido la plantilla bastante, hasta 7.800 empleados, esa ha sido la reestructuración más fuerte, y creo que ahora empezamos desde una base más sana. Si echas la vista atrás y miras la estructura de la compañía y su número de empleados creo que ahora tenemos una base sana y suficientes recursos para ser optimistas en el futuro.
—¿Cómo va el mercado español?
—Es un mercado interesante, difiere un poco del norteuropeo, una mezcla de rango bajo y rango alto. Tenemos una cooperación muy buena con los operadores (Movistar, Orange, Vodafone y Yoigo) y creo que nuestra posición está mejorando. Estamos viendo cómo algunas decisiones que hemos tomado con anterioridad van a verse reflejadas en el futuro cercano.
—¿Qué mercado europeo es el más fuerte ahora?
—Reino Unido, también Alemania.
—¿Es España de los más débiles?
—No. Simplemente, es diferente.
—En algún país escandinavo en torno a un 30% de los consumidores están ligados al comprar un terminal a algún operador. En España es el 90%. ¿Debe esto cambiar?
—Para nosotros, el camino para llegar a los consumidores no importa, lo que importa es que seamos lo suficiente fuertes para llegar. Esto significa que trabajamos muy cerca de los operadores, mediante acuerdos, promociones, actividades. En el otro lado, también trabajamos en un mercado abierto, de venta al por menor. Nuestra intención es apoyar a los operadores para dirigirnos a los consumidores, y que ellos nos ayuden en lo mismo.







