La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's ha confirmado la nota de solvencia a largo y corto plazo de España, actualmente situadas en 'AA' y'A-1+' respectivamente, por las reformas estructurales y la consolidación presupuestaria, aunque mantiene la perspectiva 'negativa' del 'rating'. "Los 'ratings' de España reflejan los beneficios de una economía moderna y relativamente diversificada, así como nuestra opinión respecto a la continuada determinación política del Gobierno para afrontar los desafíos pendientes, como refleja la significativa aceleración desde 2010 de la consolidación presupuestaria y de las reformas estructurales", destaca Marko Mrsnik, analista de crédito de Standard & Poor's.
Este espaldarazo de la agencia de rating anglosajona, entre otros elementos, ha producido que la prima de riesgo ofrecida a los inversores por los bonos españoles a diez años respecto a sus homólogos alemanes se haya situado por debajo de los 200 puntos básicos. En concreto, la rentabilidad ofrecida por los bonos españoles alcanzaba el 5,23% frente al 3,24% del 'bund' alemán, según datos del mercado secundario consultados por Ep.
Por su parte, el diferencial de otros países de la periferia del euro también registraba descensos que en el caso de Grecia sitúa la prima de riesgo en 795 puntos básicos, mientras la de Irlanda caía a 590 puntos y la de Portugal bajaba a 371 puntos
Anticipa que el déficit del Estado bajará al 6,3% en 2011
Aplaude reforma de pensiones y laboral
Por otro lado, S&P destaca que el reciente acuerdo para la reforma de las pensiones supondrá a medio y largo plazo, si se aplica en su integridad, un importante ahorro para la Seguridad Social. Asimismo, la agencia afirma que, aunque aún es pronto para valorar el impacto de la reforma del mercado laboral, "las medidas adoptadas hasta la fecha suponen un paso en la dirección correcta, aunque se quedan cortas a la hora de realizar una revisión fundamental del mercado laboral". De este modo, la calificadora de riesgos apunta que las medidas adicionales previstas por el Gobierno para el primer trimestre de 2011 en áreas como la de políticas activas de empleo y negociación colectiva podrían contribuir a reducir en parte las rigideces estructurales que afectan a la demanda de trabajo.
El ranking de España sigue bajo presión
No obstante, el analista de S&P advierte de que los 'ratings' de España "continuarán bajo presión" por el elevado endeudamiento privado, así como por los desafíos a la competitividad de la economía, los persistentes problemas en el mercado laboral y la débil posición financiera neta exterior de la economía. "Consideramos que estos factores hacen vulnerable a la economía a los cambios repentinos en las condiciones de la financiación procedente del exterior, pudiendo complicar la recuperación económica del país", advierte. En este sentido, S&P señala que la perspectiva 'negativa' de la nota de España implica la posibilidad de un recorte de la calificación si la posición fiscal del país se desvía materialmente de los objetivos fijados por el Gobierno en 2011 y 2012.







