La UEFA ha abierto un procedimiento disciplinario contra Arsene Wenger, técnico del Arsenal, y el futbolista Samir Nasri por «conducta impropia» debido a sus comentarios hacia el árbitro Massimo Busacca tras el partido frente al Barcelona.
El entrenador francés, muy enojado por la expulsión de Van Persie, se quejó de manera notoria tras el pitido final sobre el terreno de juego y también en el túnel de vestuarios. De hecho, el entrenador del Arsenal, en tono irónico, invitó a Guardiola a felicitar al árbitro tras el encuentro.
El expediente se abre después de que la UEFA consultara al propio Bussaca y al esloveno Dane Jost, delegado del máximo organismo del fútbol europeo para el encuentro. Además, la UEFA ha pedido explicaciones al Arsenal por considerar al equipo inglés como responsable de que ambas partes comenzaran más tarde de lo previsto.
Posible sanción
El Comité de Disciplina de la UEFA escuchará las alegaciones del Arsenal el próximo 17 de marzo. Según la normativa europea, los futbolistas o entrenadores pueden recibir una sanción de dos partidos por «molestar o insultar al árbitro».
Robin van Persie, protagonista del partido por su segunda tarjeta amarilla tras chutar un balón cuando la jugada había sido invalidada, aseguró no entender la decisión del colegiado suizo. El futbolista alegó que no escuchó el pitido de Bussaca por los gritos del público. «Nos sentimos algo traicionados. Con 1-1 estaba todo por decidirse y, en mi opinión, el árbitro mató el partido», aseguró Wenger en rueda de prensa.







