El embarazo de Carla Bruni-Sarkozy sigue siendo un «asunto de Estado», cuyos rumores, filtraciones y noticias —más o menos verificables— alimentan la comunicación rosa y política, indisociables.
En su día, las amigas de la embarazada decían saber que la esposa del presidente francés estaba esperando gemelos, que nacerían en octubre. Aunque el padre del presidente, Pal Sarkozy, dejó caer en una entrevista: «Estoy convencido que será una niña. Y será tan guapa como su madre».
Tras ello siguió un largo rosario de rumores, insistiendo en que, en verdad, la pareja presidencial esperaba un niño. Algo que ahora ratifica Jacques Séguéla, gran amigo de Sarkozy, quien declaró a la prensa belga poder confirmar que, efectivamente, Carla Bruni espera un niño. Séguéla, que es director de una de las agencias de publicidad más grandes de Europa, fue el artífice de presentar a la pareja durante una cena en su casa.
La primera dama ya es madre de un varón, Aurélien, cuyo padre es el ensayista Raphael Enthoven. Sarkozy, por su parte, es padre de tres hijos, dos de ellos de su primer matrimonio con Marie-Dominique Culioli, y el tercero, de su relación con Cecilia Ciganer-Albéniz.









