La salud del matador de toros y ganadero José Ortega Cano sigue siendo preocupante. Aunque a primera hora de la mañana de ayer el Hospital Virgen Macarena emitió un comunicado en el que, escuetamente, señalaba que «el paciente continúa ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos, persistiendo su estado de gravedad y sin cambios evolutivos reseñables», poco después se decidió realizarle una serie de pruebas para intentar dar con el foco que le produce la fiebre, que persiste y es muy alta, llegando a alcanzar los 40 grados.
Por la noche se resolvió hacerle una limpieza de sangre para curarle la infección e intentar que la fiebre remitiese, ya que está previsto que el paciente sea operado hoy en el tobillo izquierdo si no hay inconvenientes.
Primeras palabras
Anoche, precisamente, Ortega Cano recibió la visita, entre otras, de su hija Gloria Camila, que estuvo acompañada por su tía y hermana del diestro. Esta última transmitió a su hermano un breve y sentido «José, te queremos», a lo que el torero respondió «y yo a vosotros», primeras palabras que ha articulado desde el trágico accidente.
Con anterioridad, Francisco Ortega, sobrino del matador y ganadero, había señalado a ABC, con voz bastante más abatida que en otras ocasiones, que «se le ha realizado un TAC y se ha visto que la fiebre no viene por infección en los pulmones o en el pie, pero no se sabe de dónde procede». La dirección del hospital ha precisado que sólo emitirá parte médico «cuando existan cambios importantes y significativos dentro de la evolución del paciente».
Investigación
Por otra parte, mientras el torero se debate entre la vida y la muerte ayer llegaron a Sevilla desde Madrid efectivos de la Unidad de Reconstrucción de Accidentes para, como su nombre indica, recrear in situ y con las pruebas existentes el suceso que tuvo lugar el pasado sábado 28 de mayo.
Con herramientas propias para hacer diferentes mediciones centran sus actuaciones en averiguar la velocidad, medir la calzada y tomar datos de los vehículos y de las declaraciones recogidas hasta ahora. Posteriormente harán un informe que adosarán al que está preparando la Guardia Civil y que no estará terminado hasta dentro de unas dos semanas, como declaró hace unos días el abogado de la familia del fallecido, Carlos Parra, que espera sus resultados para emprender acciones judiciales, «no sé aún si en forma de demanda o de denuncia», dijo Gonzalo Ruiz Fernández.
Por su parte, la familia de Ortega Cano aseguró que el diestro «no presentaba sintomatología de alcoholemia en el momento del accidente por lo que no existe conexión alguna entre el siniestro y el consumo de alcohol», declaración que asombra a Ruiz Fernández ya que «aún no está el informe de la Guardia Civil y, por tanto, nadie sabe qué sucedió», apostilló el letrado.
Abundó en que la sangre que se extrae sin permiso de la persona y sin orden judicial para fines médicos, como se hace con todo paciente que entra en urgencias tras un accidente, no sirve como prueba. «Sé —terminó— que la familia lo está pasando mal, como es natural, y con esas afirmaciones lo que quiere es lavar su imagen».
Por otra parte y a petición de la Fiscalía, el juez ha ordenado al Virgen Macarena que reserve y custodie, para futuros análisis, parte de la sangre extraída al torero y destinada a determinar las actuaciones médicas a que iba a ser sometido. Fuentes de la Fiscalía de Seguridad Vial de Sevilla informaron que ésta ha sido, hasta el momento, la única actuación llevada a cabo por el juez de Instrucción 9 de Sevilla, que está a la espera del atestado completo de la Guardia Civil de tráfico sobre el accidente.







