Con el casamiento de su hermano Guillermo el pasado mes de abril, el príncipe Enrique se convirtió en el soltero más codiciado del Reino Unido. Y el anuncio esta semana de su separación de la modelo de ropa interior Florence Brudnell-Bruce ha subido aún más su cotización. Según el «Daily Mail», el enfant terriblede los Windsor quiere concentrarse en su carrera militar y su capacitación como piloto de helicópteros. Es posible, sin embargo, que haya otra explicación.
La relación con la modelo no duró mucho más de dos meses y la separación se anunció poco antes del regreso a Londres de la multimillonaria zimbabuense Chelsy Davy, con quien el Príncipe ha mantenido un intermitente romance desde los 21 años. A diferencia de la modelo, Davy fue invitada a la boda de los Duques de Cambridge: nada le hace perder su lugar en el círculo áulico de los hermanos.
Chelsy, la fugitiva
La separación se debió a que Chelsy decidió regresar a Sudáfrica y, aparentemente, dejar atrás su vida en el Reino Unido. Moderna, ella lo anunció en su página de Facebook sin dar más detalles. El rumor fue que prefería mantenerse alejada de la persecución periodística que implicaba el noviazgo con Enrique. Sin embargo, nunca hay que decir «nunca»: ahora regresa para trabajar en la firma de abogados Allen & Overy.
En 2008, el príncipe Enrique se la presentó a la reina Isabel II durante la boda de un primo suyo. Eso sí, en la boda de los Cambridge no apareció en ningún momento público cerca de Harry. Su relación ha sido descrita por sus amigos como «turbulenta», ya que se ha caracterizado por los distanciamientos y reconciliaciones.
Por ahora, candidatas no le faltarán al hijo menor de Carlos de Inglaterra, quien desde adolescente ha combinado destreza deportiva, disciplina militar, vida nocturna y escándalos mediáticos, todo esparcido por más de un país. Cuando viajó a Buenos Aires, en 2004, para mejorar su polo, el príncipe terminó escapándose de sus guardaespaldas para bailar en las discos bonaerenses. Fue poco después de este episodio cuando consiguió cambiar su imagen pública de joven disipado gracias a la carrera militar y su participación en la guerra de Afganistán. Se espera que regrese a Oriente Medio a finales de año. Con la aparición estelar de Pippa Middleton, crecieron los rumores de un romance con el príncipe Enrique. Algunas de las miles de fotos de la boda de los nuevos duques captaban una mirada de soslayo de «Harry» en dirección a la hermana de Catalina: la prensa del corazón y los tabloides encontraron en la mirada un fascinado anhelo. Pero el anuncio en junio de su relación con la bellísima Florence Brudnell-Bruce y las fotos de Pippa con su novio, el banquero Alex Loudon, rompieron el hechizo hollywoodiense-monárquico. ¿Volverán los rumores?










